Inmigración
Italia toma medidas para frenar la oleada de inmigrantes
Por Carlos Martínez de Leyva
3 min
Sociedad14-10-2013
El primer ministro italiano, Enrico Letta, anunció que el inicio de la llamada operación "mar seguro" que enviará una fuerza militar-humanitaria, naval y aérea para patrullar el Mediterráneo y evitar más naufragios de barcos de inmigrantes. El anuncio lo realizó en un acto organizado por el diario La Repubblica, que publicó el pasado domingo las declaraciones que hizo en dicho acto Según el primer ministro, se triplicará la actual presencia de las unidades aéreas y navales en dotación en el Canal de Sicilia, uno de los puertos de entrada de la inmigración ilegal al Viejo Continente.
"Vamos a establecer una misión militar italiana para asegurar que el Mediterráneo deje de ser el mar de la muerte", informó Letta entrevistado por el director del diario "La Repubblica", Exio Mauro. Letta insistió también en que Europa necesita implicarse más en la solución de esta tragedia: "Diremos a la Unión Europea que Frontex (la agencia europea para la gestión de fronteras) debe servirnos de alguna utilidad, que Eurosur (sistema de vigilancia y comunicación para el control de fronteras) debe sernos también útil y que es necesario revisar el Convenio de Dublín sobre refugiados", añadió. "Frontex tiene su sede en Varsovia y se ocupa sólo de un tipo de inmigración, no de las inmigraciones que llegan por mar, de las que están marcadas por la muerte. Frontex debería tener un pie dentro del Mediterráneo", destacó el primer ministro de Italia socialdemócrata . La comisaria de Interior, Cecilia Malstrom, hizo un llamamiento para que la agencia Frontex se refuerce y pueda lanzar operaciones rápidas de rescate en el Mediterráneo, desde Chipre hasta España. Por otra parte el ministro de Defensa, Mario Mauro, en el diario "Avvenire". aseguró que se trabaja en los detalles de la misión de paz, pero que se espera contar con más embarcaciones y buques que puedan tener una mayor capacidad de vigilancia. .En el acto de Venecia también participó el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schultz, que criticó la inacción de algunos países de la Unión Europea y ha defendido un cambio en la política migratoria europea. "Europa tiene que reconocer finalmente que es un continente perceptor de inmigración. Por eso necesitamos un sistema de inmigración legal. Todas las grandes regiones de este mundo, como Estados Unidos, Australia o Canadá tienen leyes modernas que regulan la migración legal", añadió, insistiendo en que sólo una norma como esta puede disuadir a los "traficantes inmorales" de "hacer negocio de la desesperanza".También indicó que Europa debe diferenciar la inmigración clandestina de la legal y evitar que las mafias «se aprovechen de estas personas que se suicidan en barcos». Y aseguró que no le satisface la ley sobre inmigración italiana, y prevé penas para aquellos que socorran a los inmigrantes irregulares. Frente al Pueblo de la Libertad (PDL), que forma parte del Gobierno de coalición y defiende la ley, el primer ministro Enrico Letta se mostró partidario de abolirla. No obstante, Letta explicó que necesita «una nueva legislación en materia de asilo», pues el tema clave es cómo acoger a los refugiados que llegan de países como Siria. En su opinión, se debe garantizar el derecho de asilo y «en el Mediterráneo debe garantizarse de una manera diferente que en el resto de Europa». Pero el partido Pueblo de la Libertad,( el partido de Silvio Berlusconi) socio del Gobierno de coalición, esta a favor de dicha ley. Mientras Europa discute y se divide sobre cómo afrontar esta tragedia, no dejan de llegar inmigrantes que intentan alcanzar las costas italianas. Además se siguen recuperando cadáveres del naufragio ocurrido el 3 de octubre cerca de las costas de Lampedusa del que se han podido encontrar mas de 350 cuerpos. Además durante el fin de semana han llegado más de 500 inmigrantes a las costas italianas a bordo de varias embarcaciones que tuvieron que ser rescatadas por las patrulleras italianas. Según la Marina italiana, en los últimos diez años se han salvado del mar a 120.000 personas y en lo que va de año han llegado a las costas de Italia 34.000 inmigrantes.





