VUELTA A ESPAÑA
Horner gana la Vuelta a España y Mattews la última etapa
Por Rubén Gallardo
2 min
Deportes15-09-2013
Las calles de Madrid veían pasar a los ciclistas de la Vuelta a España por su asfalto. La capital del país recibía en su seno a los competidores de una vuelta que no se pudo confirmar hasta el final, una de las vueltas más bonitas y disputadas de los últimos años, una de esas en las que el Angliru dicta sentencia. El dicho se ha hecho bueno de nuevo, el que sale de esta etapa de montaña como líder, al día siguiente se corona campeón. Así, la plaza de Cibeles en pleno centro de Madrid, cedía su trono para que el cuarentón Cristopher Horner conquistara España con la Puerta de Alcalá como testigo.
El himno de Estados Unidos estaba deseoso de sonar en los altavoces de la engalanada Plaza de Cibeles de Madrid, pero primero había que pasar el trámite de disputar la última etapa de la vuelta a España que no es más que eso, un mero trámite. Así empezaba la etapa de Leganés – Madrid, con las secuelas del Angliru todavía a flor de piel. Con el grupo resignado por saber que Horner estaba celebrando el título, la etapa se convirtió en un paseo, en una jornada en la que el campeón de la misma se podría consolar con subir al mismo podio al que se subiría Horner horas después. Un consuelo para un grupo que se mantenía prácticamente compacto hasta el final del trayecto. No se trataba de atacar, se trataba de disfrutar del camino y descansar después de tres duras semanas de ronda. Así entre las típicas copas de champán que circulaban por el pelotón, el campeón iba posando para todos los focos que ponían en é sus miradas. Y cómo iba a ser menos después de ser campeón con 41 años y 327 días, récord absoluto. El ganador con más edad de una ronda de las importantes. El maillot rojo destacaba sobre sus compañeros y su sonrisa relucía sobre el terreno madrileño. Cuando la etapa llegaba a Madrid, el grupo se rompió y varios ciclistas encabezaron una escapada que poco duró. Ya en Madrid se formó una cabeza de carrera que acabaría decidiendo el vencedor al sprint. Las repletas calles del centro de la capital española disfrutaban de un clima apacible, ni frío ni calor, pero si ilusión por ver a los grandes protagonistas circular tan cerca de sus edificios. Y la cabeza se acercaba al final de la etapa y Michael Mattews con solo 22 años se hacía con el sprint final y daba el contraste entre vencedor de etapa y vencedor de ronda. Muchos son los años que les separan pero tampoco es despreciable la que separa a Horner del vencedor más antiguo de una gran ronda. El que ostentaba el título hasta el momento era el belga Firmin Lambot, que lo guardaba con recelo desde hace más tiempo del que nadie se pueda imaginar. Destrozado tal récord había llegado el momento de celebrar la victoria, después de la entrega de los premios individuales y por equipos, el edificio de Correos esperaba ansioso ver el maillot rojo de Horner recibiendo todos los honores como campeón de la Vuelta a España 2013. Y el himno estadounidense al fin pudo sonar con todo su esplendor, la espera había merecido la pena. La ronda había acabado y ya espera impaciente la del próximo año en la que ya sí estará Alberto Contador. Vicenzo Nibali como segundo y Alejandro Valverde como tercero, acompañaron la despedida en un podio coronado por un irradiante Horner que con su peculiar acento en castellano se despedía del público y de España por el momento: “ha sido espectacular”.





