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Egipto

El "viernes de los mártires" transcurre sin enfrentamientos

Por E. GaraguiTiempo de lectura3 min
Internacional23-08-2013

El "Viernes de los mártires" iba supuestamente a coronar una semana de movilizaciones de los Hermanos Musulmanes y sus seguidores, que han ido en declive conforme sus líderes caían, uno tras otro. Las Fuerzas Armadas egipcias cortaron hoy las principales arterias de El Cairo para asfixiar las protestas que estaban convocadas en 28 templos. Los tanques y las alambradas impedían acceder a la plaza Tahrir, y complicaban los desplazamientos en barrios enteros como Guiza, Heliópolis y Ciudad Naser, donde la Hermandad cuenta con un buen número de seguidores.

El ejército ya ha dado sobradas muestras de que se toma muy en serio esta fase de represión en la que se halla. En el “viernes de la ira” de la semana pasada las tanquetas tomaron El Cairo y el estado de excepción se aplicó en toda su plenitud: calles cortadas, barricadas, cargas policiales. En la jornada de este viernes la seguridad en las calles de El Cairo era similar, pero no hubo más que enfrentamientos esporádicos y aislados. Los Hermanos Musulmanes carecen, de momento, de un plan de acción, y su objetivo a corto plazo se ha convertido, simplemente, en subsistir. “¡Daré mi vida por Alá! ¡Egipto no es secular, Egipto es islamista!”, gritaban algunos manifestantes en la marcha que partió este viernes al mediodía de la mezquita de Al Rayan, en el distrito de Maadi. “Será mejor morir como un mártir que vivir con esta humillación”, añadían. Los organizadores afiliados a los Hermanos Musulmanes, sin embargo, quisieron evitar riesgos. Hicieron que la manifestación, a la que acudieron varios miles de personas, serpenteara por calles secundarias, sin un destino claro, de forma confusa. La prioridad era evitar encontrarse con la policía o el ejército. Hubo también manifestaciones en otros puntos del país, como Alejandría, Ismailia o Rafá, en el Sinaí. En Tanta, una localidad en el delta del Nilo, los islamistas se enfrentaron esporádicamente a las fuerzas de seguridad, según el ministerio del Interior. La hermandad dijo en un comunicado que uno de sus seguidores falleció en esos choques. En torno al palacio presidencial de Itihadiya y al Ministerio de Defensa se desplegó un importante dispositivo militar y policial, con carros de combate y vehículos blindados, que afecta a las calles que se dirigen al aeropuerto. Otro de los lugares donde las fuerzas de seguridad habían incrementado su presencia es en torno a la mezquita de Rabea al Adauiya, donde el pasado 14 de agosto fue desmantelada por la fuerza la acampada que mantenían los islamistas, en la que murieron más de 600 personas. A los nombres que se gritan habitualmente en estas marchas islamistas se añadió este viernes uno largamente olvidado: el de Hosni Mubarak. “Abajo con Mubarak, abajo la dictadura militar”, gritaban los manifestantes. Fueron las de este viernes las primeras protestas con el dictador depuesto en 2011 ya fuera de la cárcel. Salió el jueves, agotado el tiempo máximo de su detención preventiva. Pasó su primera noche en un hospital militar cercano, también en el distrito de Maadi, donde se alojará en arresto domiciliario hasta que se diriman las varias causas abiertas en su contra, por corrupción, abuso de poder y la matanza de más de 800 manifestantes durante las revueltas de 2011. Por su parte, las fuerzas de seguridad continuaron este viernes su presión sobre la cúpula de la Hermandad y detuvieron a 19 de sus dirigentes en ocho provincias, tras haber capturado ya esta semana a su líder supremo, Mohamed Badía, algo que no sucedía desde 1981. Tampoco hallaron mayor eco los revolucionarios de izquierdas que convocaron protestas por la excarcelación ayer de Mubarak, quien salió del penal de Tora. El consejero político del presidente egipcio interino, Mostafa Hegazy habló en el pasado jueves sobre la situación de Egipto. "En Egipto estamos estableciendo el Estado de derecho. El país está en una especie de reconstrucción. La ley dice que cualquiera que instigue a la violencia debe ser detenido y tener un juicio justo en el que ser condenado o absuelto. No se trata de que pongamos a los políticos entre rejas por sus pensamientos." afirmó el consejero egipcio sobre las detenciones que está llevando a cabo el ejército. Sobre si podría produirse una guerra civil en Egipto, Hegazy ha declarado que "no. Egipto nunca va a vivir una guerra civil. Lo que tenemos aquí es un estado, todos unidos contra el terrorismo, el extremismo, contra las presiones ideológicas que pretenden devolvernos a la Edad Media. Conocemos a nuestro enemigo y conocemos la victoria" Las protestas de este viernes se producen mientras Egipto continúa en estado de emergencia, con un toque de queda que entra diariamente en vigor a las siete de la tarde.