DEFENSA
Morenés confía en que el Ejército tenga aviones no tripulados
Por Ana Pascual Ases
3 min
España15-08-2013
El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha explicado en una entrevista con Europa Presa que la decisión de incluir los aviones no tripulados en el Ejército español “va a depender de cómo queden al final los programas que ya están en marcha” y cuyos contratos acaba de ser renegociados con las empresas para rebajar su factura. El ministro ha asegurado que le “gustaría pensar que a partir del año 2015 pudiéramos abordar por lo menos u nuevo programa en cada Ejército”, aunque “habrá que decidirlo en su momento”.
Morenés ha indicado que el Ejército Tierra necesita “un vehículo acorazado de ruedas”, la Armada tiene que “ir revolucionando en las fragatas, ente otras cosas”, y que el Ejército del Aire “indefectiblemente tiene que estar pensando en aviones no tripulados”. Así como ha hecho hincapié en que Defensa está trabajando para que la deuda de los grandes programas que están en ejecución, los cuales suman 29.500 millones de euros a pagar hasta 2030, “no graven de una manera sustancialísima una evolución natural de las Fuerzas Armadas”, concretamente de las nuevas adquisiciones que “harán falta”. Morenés también ha subrayado que el Gobierno “ha hecho un esfuerzo notabilísimo” para “hacer frente a uno de los grandes riesgos que tenía el Ministerio de Defensa”, que era la “deuda acumulada de los programas de armamento”, y para ello lo primero que hizo fue “pagar lo que se debía”. El ministro ha explicado que el resultado de la renegociación de los contratos ha concluido con el aplazamiento de entregas y la reducción de pedidos, principalmente de aviones de combate, aviones de transporte militar, helicópteros y carros de combate, para los que España deberá encontrar comprador. Morenés ha afirmado que estas medidas conseguirán que “las Fuerzas Armadas tengan menos capacidad operativa que las que hubiesen tenido” con los programas al completo, aunque las reducciones “no significan que no tengan ninguna” capacidad. También ha advertido de que, aunque “es verdad” que “la operativa militar disminuye”, la reducción de los programas “sobre todo afecta a la capacidad industrial de España”, en un sector que “tiene hoy en día el más alto nivel de conocimiento de I+D+I de toda la industria que hay en España”. Por otro lado, también ha avanzado que los próximos presupuestos del Ministerio de Defensa tendrán “una tónica muy similar” a los de los años anteriores, pero Morenés ha lamentado que “desgraciadamente no podrán incrementarse como” a él le gustaría. El Ministerio continúa con su estrategia para tratar de vender a terceros aquellos productos contratados que ahora no quiere adquirir, además de los intentos de exportar material usado por los Ejércitos y la Arma, una manera “importantísima de que el coste material que no se usa se reduzca y de obtener algunos ingresos extraordinarios que permitan paliar la escasez presupuestaria”. El ministro ha explicado que se ha tratado de “abrir el campo de la presencia d todo el Ministerio” en otros países y se ha desarrollado un “sistema jurídico que permita las ventas de Estado a Estado”, algo que “garantiza el buen fin de la operación, por un lado al adquiriente y al que vende, un control de dónde y en qué se van a usar determinados armamentos”, ha concluido. Según ha anunciado Morenés, España tiene una “relación privilegiada” con países como Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes y Omán, “muy fundamentalmente porque se ha movido nuestra presencia allí y muy fundamentalmente porque el Rey nos abre las puertas de esos países de manera singularísima, de esos y de otros”, el ministro ha recordado también que España está “a punto de conseguir” el consenso de la industria alemana que necesita para vender los carros de combate a los saudíes, y una vez que la tenga, competirá con el resto de fabricantes del mundo. Por otra parte, ante la pregunta por los costes que tendrá para España los errores de Navantia en la construcción del submarino S80, Morenés ha indicado que “en principio le va a costar mucho tiempo”, España tiene “un techo de inversión en los submarinos que nos e va a mover, y en principio lo que nos va a costar es tiempo”, ha concluido.





