TEATRO
Bajo la concha... Hécuba
Por Pedro Plasencia Martínez
2 min
Espectáculos30-07-2013
El cartel teatral de Mérida estrena en agosto la obra clásica Hécuba, la historia de una madre desesperada por encontrar justicia tras la muerte de su hijo. La representación brilla por la vuelta de Concha Velasco al teatro en esta 59 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. La chica yeyé es ahora una abuela apasionada, superviviente a muchos artistas de su generación, que todavía tiene mucho por ofrecer.
El Teatro romano de Mérida adapta la antigua obra Hécuba o los despojos de la guerra, tragedia clásica escrita por el dramaturgo Eurípides en el año 424 a.C. La veterana actriz española Concha Velasco se ha sumado a los ensayos decidida a volver al teatro por la puerta grande. La obra recoge un triste episodio del Ciclo Troyano que narra la venganza de una madre que lo ha perdido todo, de una reina convertida en esclava. El papel no es desconocido para la intérprete vallisoletana, quien ya representó a Hécuba en un monólogo de Las Troyanas. El texto de Juan Mayorga sigue manteniendo la fuerza y la emoción del original, lo que brinda una gran oportunidad a la artista para desenvolverse dentro de un personaje maduro cargado de ira y dolor. La dirección recae en José Carlos Plaza, compañero habitual en la carrera de Concha Velasco con el que ha trabajado en títulos como Carmen, Carmen, La rosa tatuada o Hello Dolly. A pesar de su extensa trayectoria, en la que se incluyen un centenar de películas, además de colaboraciones teatrales y televisivas, esta es la primera vez que la actriz se enfrenta al género de la tragedia griega en un escenario tan emblemático. No obstante, sus logros no han pasado desapercibidos por la crítica y el público. El Goya de Honor que recibió a principios de año por toda su carrera fue tan sólo un breve recuerdo de su versatilidad y contundencia interpretativas. Películas como Esquilache, Más allá del jardín y actuaciones como la de Santa Teresa de Jesús siguen en la memoria de muchos espectadores. Otras recompensas recibidas han sido también la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, la medalla de las Artes y Ciencias Cinematográficas o el Premio Nacional de Teatro. Es digno de mención que en una vida tan activa, a sus 73 años, siga mostrando interés por la profesión sin alejarse nunca del ámbito público, superando las depresiones del largo camino recorrido, ya sea vistiéndose de troyana o presentando Cine de barrio.





