EMPRESAS
El G20 apoya un plan para evitar que las multinacionales eludan impuestos
Por Vera Cid
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Economía19-07-2013
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha presentado este viernes al G-20 un plan de acción con 15 medidas específicas que ofrecen a los gobiernos instrumentos tanto nacionales como internacionales para evitar que las grandes empresas paguen pocos o ningún impuesto en los país donde realizan su actividad.
El cambio en las normas sobre impuestos será para las empresas multinacionales, apuntando a las lagunas legales utilizadas por firmas como Apple y Google para evitar miles de millones de dólares en impuestos. La OCDE, afirma "que el actual sistema tributario no funciona, especialmente cuando se trata de impuestos a empresas que venden a través de internet". El plan de acción con 15 medidas específicas que ofrecen a los gobiernos instrumentos tanto nacionales como internacionales para evitar que las grandes empresas paguen pocos o ningún impuesto en los país donde realizan su actividad. En un comunicado, la OCDE señala que las leyes fiscales nacionales no han seguido el ritmo de la globalización de las empresas y la economía digital, dejando vacíos legales que las multinacionales pueden aprovechar para reducir artificialmente los impuestos que pagan. En este contexto, la organización subraya que el plan de acción presentado ofrece una hoja de ruta global que permitirá a los gobiernos "recaudar los ingresos fiscales que necesitan para atender a sus ciudadanos". "También ofrece a las empresas la seguridad que necesitan para invertir y crecer", añade. Asimismo, apunta que una mayor cooperación internacional eliminará los vacíos que permiten que los ingresos "desaparezcan a efectos fiscales" mediante el uso de múltiples deducciones para el mismo gasto y el denominado "treaty-shopping". En su opinión, una reglas más estrictas a las empresas controladas en el extranjero permitirá a los países cobrar impuestos por los beneficios "escondidos en subsidiarias en el extranjero". En esta línea, propone que las normativas fiscales nacionales e internacionales deberían estar relacionadas tanto con los ingresos como con la actividad económica que los genera. Las actuales legislaciones fiscales y las normas de precios de transferencia pueden, en algunos casos, facilitar la separación de los beneficios de las actividades. El plan ha recibido el apoyo expreso de Rusia, Francia, Alemania y Reino Unido, cuyo ministro de Finanzas, George Osborne, ha destacado que, entre las medidas propuestas, "ha sido particularmente bienvenida la sugerencia de que las empresas comuniquen sus ingresos país por país".





