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Crisis económica

Detroit se declara en bancarrota

Por E. GaraguiTiempo de lectura2 min
Economía19-07-2013

La ciudad de Detroit ha declarado la mayor bancarrota municipal de la historia estadounidense tras ser incapaz de mantener una década de deuda creciente y población menguante en medio de la profunda crisis industrial que atraviesa. En total, la "ciudad del motor", cancela el pago de intereses y principal de una deuda estimada en casi 20.000 millones de dólares (15.200 millones), después de que el Gobierno de Barack Obama haya rechazado rescatarla. Estos problemas fiscales empezaron a gestarse hace seis décadas y se hicieron insostenibles durante la última crisis que azotó a la industria del automóvil.

La suspensión de pagos se ha producido después de que el administrador especial de la ciudad, Kevyn Orr, no haya logrado un acuerdo con los acreedores. Esta suspensión de pago se trata de procesos en los que el deudor se reestructura y los acreedores pierden una parte de su inversión. La petrolera Texaco (en la actualidad, parte de Chevron) o el condado de Orange (uno de los más ricos del país, en California) están entre las entidades que han suspendido pagos en el pasado sin mayores problemas. Sin embargo, los pasivos de Detroit son casi siete veces los del condado de Jefferson, en Alabama, que suspendió el pago de sus 3.100 millones de euros en 2007, en lo que hasta ahora era la mayor crisis municipal de EEUU "Mientras que los líderes de la planta en Michigan y los acreedores de la ciudad entienden que deben encontrar una solución al problema financiero de Detroit, nos mantenemos comprometidos a continuar nuestra fuerte asociación con Detroit, ya que trabaja para recuperar, revitalizar y conservar su estatus como una de las grandes ciudades de Estados Unidos", dijo este viernes la portavoz Amy Brundage. La petición de bancarrota desencadenaría la caída de contrataciones y gastos municipales al mínimo necesario, lo que ha provocado críticas y peticiones para que la que fuera una de las capitales más boyantes del mundo, venda muestras de su antiguo esplendor, como sus colecciones de arte o edificios. La capital del motor lleva en caída libre desde los noventa y, tras nefastas gestiones de alcaldes, a lo que se sumó la crisis financiera de 2008, terminó por condenarse a la suspensión de pagos a una ciudad que fue el símbolo del poder industrial estadounidense. La ciudad ha perdido un 60 % de su población desde los años cincuenta, hasta situarse en los 700.000 habitantes. Más del 35% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza, y numerosos barrios de la ciudad se han convertido en barrios fantasmas.