CINE
Al mal tiempo, buena oferta
Por Pedro Plasencia Martínez
1 min
Espectáculos18-07-2013
Para combatir el rechazo inicial que produce el abusivo precio de una entrada de cine, más de un propietario ha optado por ofrecer suculentas ofertas que aseguren la asistencia a las salas de proyección. La dura competencia que suponen las multisalas con inmensos espacios, sonido THX y Dolby Digital 3D colocan en una situación sumamente precaria a aquellos cines de barrio que llevan toda la vida intentando mantener a sus consumidores asiduos. La salvación está en las nuevas tecnologías capaces de generar espectáculos visuales que interactúen de cierta forma con la persona que está sentada en la butaca completando la experiencia cinematográfica.
Los principales problemas económicos que han desatado el desastroso panorama actual vienen siendo los mismos de siempre, la interminable crisis, la subida del IVA, la piratería y la escasa calidad de una industria moribunda. Todos estos factores se traducen en un descenso del 2,4 por ciento en recaudación y de un 2 por ciento de espectadores según los índices obtenidos de los datos del año pasado. Para este 2013 se prevé una mayor bajada en las cifras, las predicciones hablan ya de un descenso del 3,9 por ciento en recaudación y de hasta un 5 por ciento en espectadores. Sin embargo, el ingenio sigue estando latente en las iniciativa de varios socios, tal es el caso de Toni Espinosa, coordinador de las Salas Girona, que gracias a su medida del bono anual de 30 euros, ha conseguido sortear esta caída continua que afecta a la mayor parte de cines de España. Distribuidores y exhibidores llevan tiempo adoptando métodos similares revisando la política de precios y apostando por las promociones y los concursos, pero las soluciones propuestas no bastan para levantar la losa que tanto le pesa a Juan Ramón Gómez Fabra, presidente de los exhibidores españoles, que ha tenido que sufrir estos últimos meses los peores números en la historia del cine español con apenas 300.000 espectadoes en las salas. Los empleados del sector están de acuerdo a la hora de exigir al gobierno la retirada de la subida del IVA cultural y unas medidas antipiratería serias y reales. Ante la indiferencia del gobierno, se ha abierto una veda para cazar a cualquier tipo de público. Las redes sociales y los reclamos en Internet han sido los primeros pasos publicitarios, ya que permiten conectar con un sector joven de la población hasta ahora ausente.





