RELIGIÓN
El Papa endurece las penas por pederastia
Por Alba P. Huertas
2 min
Sociedad11-07-2013
El Papa Francisco ha aprobado una reforma del código penal de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano. En esta nueva reforma hecha mediante un Motu Proprio, documento que solo pueden emitir los papas, queda abolida la pena de muerte, aparecen nuevas penas por delitos de tortura y se hace una ampliación y mejor definición de los delitos contra los menores como la pornografía infantil y el abuso a menores. Con esta nueva reforma se prosigue con el ordenamiento jurídico que empezara el Papa Benedicto XVI en 2010.
Con esta reforma el Papa Francisco intenta adaptar el código penal del Vaticano a la legislación internacional. La Ciudad del Vaticano se rige por el llamado Código Zanardelli que entró en vigor en Italia en el año 1889 y en el Vaticano en 1929 tras los Pactos Lateranenses. Durante el juicio a Paolo Gabriele, mayordomo del Papa Benedicto XVI y quien desveló secretos de Estado, se vio que el código presentaba grandes lagunas. Esta reforma supone un gran avance respecto a la lucha contra la pederastia que empezó el Papa Benedicto XVI con la ley que ampliaba de 10 a 20 años del tiempo para denunciar los abusos y la inclusión del delito de posesión de pornografía infantil. Con esta nueva legislación están castigados los delitos de venta, inducción a la prostitución, actos sexuales con menores de edad o posesión de pornografía infantil. Estas nuevas normas afectarán a todos los funcionarios vaticanos y empleados de la Curia, además del nuncio apostólico, el personal diplomático de la Santa Sede y todos los empleados de organismos e instituciones relacionados con el gobierno de la Iglesia. Además queda abolida la pena de muerte sustituyéndose por penas de 30 a 35 años de prisión. Y se contemplan los delitos de genocidio y “apartheid” recogidos en el Estatuto de la Corte Penal Internacional de 1998. Con esta nueva legislación el Vaticano pretende hacer frente a la criminalidad internacional, al blanqueo de dinero y al terrorismo. El secretario de Estado de la Santa Sede, el arzobispo Dominique Mamberti, ha afirmado que las leyes aprobadas representan una “intervención normativa de largo alcance” y que desarrollan las normas que introdujo el Papa Benedicto XVI en el 2010 sobre la prevención y la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. Y afirmó que pese a los cambios en las normas “no sería correcto afirmar que las conductas en ellas sancionadas fueran hasta ahora penalmente lícitas, ya que de hecho se castigaban”.





