Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

AEROLÍNEAS

El piloto del avión siniestrado estaba en prácticas

Por Ana Pascual AsesTiempo de lectura3 min
Sociedad08-07-2013

El vuelo de 10 horas y 9.000 kilómetros del avión Boening 777 de la aerolínea coreana Asiana Airlines se estrelló el sábado 6 de julio en el aeropuerto de San Francisco mientras aterrizaba. El portavoz de la aerolínea, Lee Hyo Min, ha asegurado que en el momento del siniestro el avión estaba en manos de Lee Kang Kook, de 46 años, un piloto según él con “mucha experiencia” con otros aviones, como el Boening 7474, 737, o Airbus 320, desde que comenzó a pilotar en 1994, pero “estaba en periodo de prácticas con el B777”, ha reconocido el portavoz. El piloto iba acompañado de Lee John Min, copiloto de 49 años que “tiene más experiencia” con más de 12.000 horas de vuelo.

El equipo de investigación del National Transportation Safety Board (NTBS), encargado de investigar el accidente, ha revelado en una rueda de prensa que os registros de datos del vuelo 214 que procedía de Shanghai, China, con una escala en Seúl, Corea del Sur, han señalado que el piloto intentó acelerar los motores del avión siete segundos antes de que la cola de la nave golpeara una barrera que separa el extremo de la pista 28 Izquierda y las aguas de la Bahía de San Francisco. Cuando el aparato se situaba a pocos metros de la pista los pasajeros se dieron cuenta de que el aparato ganaba velocidad, uno de los pasajeros, Benjamin Levy, ha declarado que “el piloto debió darse cuenta” de que el aterrizaje no iba bien “y trató de ganar altura”, pero ya era demasiado tarde. La cola del avión chocó contra la pista, la nave consiguió ganar altura, pero volvió a caer, a continuación se deslizó cientos de metros por la pista causando varias explosiones. La NTBS ha confirmado que el avión iba más despacio de la velocidad normal aconsejable para aterrizar y que además volaba muy bajo, “los datos de las grabaciones no muestran ninguna evidencia de que se produjesen discusiones o llamadas de emergencia en el momento del aterrizaje” ha asegurado la responsable del equipo de investigación, Deborah Hersman, sólo que 1,5 segundos antes del impacto, los pilotos indicaron que iniciarían “una vuelta” para otro aterrizaje. Por su parte, el Ministerio de Transportes surcoreano ha remitido a la investigación para dar explicaciones, subrayando que no pueden “concluir que el accidente haya sido causado por un error del piloto. Sólo se podrá confirmar esto cuando haya un análisis de todos los datos relacionados”, ha manifestado el director de la oficina de aviación, Choi Jeong Ho. De los 307 pasajeros que llevaba el avión, dos han muerto en el incidente y 181 han resultado heridas, la jefa de cirugía del Hospital General de San Francisco, Margaret Knudson, ha indicado que los heridos llegaron en tres tandas al hospital por orden de gravedad de su estado, de los 53 pacientes atendidos en ese hospital, 34 fueron dados de alta y 19 permanecen hospitalizados, y seis de ellos permanecen en situación crítica según ha añadido la portavoz de la institución, Rachael Kagan. El Hospital Stanford ha informado que trató a 55 pacientes, 11 de los cuales fueron internados y dos de ellos en estado crítico. Las dos chicas fallecidas, Ye Meng Yuan y Wang Jin Lia, eran estudiantes de 16 años procedentes de la provincia china de Zhiejang. La Junta Nacional de Seguridad ha asegurado que está investigando las causas de muerte, de momento se ha estudiado la idea de que una de las chica salió despedida por los aires cuando la cola del avión chocó contra la pista, y la otra pudo haber sido atropellada por uno de los vehículos de emergencia. Las autoridades surcoreanas han mandado un equipo de seis personas para participar en la investigación y han informado de que la investigación se hará de forma conjunta con las autoridades estadounidenses, aunque han indicado que podrían pasar meses y años hasta que haya conclusiones seguras. El primer paso ha sido entrevistar a los cuatro pilotos de viajaban en el avión, y ordenar una inspección de los 48 aviones Boeing 777 de Asiana Airlines y Korean Air. La compañía ha lamentado lo ocurrido a través de un comunicado en el que han subrayado que la aerolínea “lamenta profundamente este accidente y está dedicando grandes esfuerzos para apoyar y garantizar una investigación rápida y exhaustiva”. El avión se estrelló cuando se aproximaba con muy poca altitud a la pista del Aeropuerto Internacional de San Francisco, e impactó contra el muro de hormigón que separa la pista de la bahía. El avión viajaba con 307 personas, 141 ciudadanos chinos, 77 coreanos, 61 estadounidenses y un japónes, las cuales pudieron escapar antes de que se prendiera fuego a la nave.