ENERGÍA
La luz subirá un 1,2% en julio
Por Ana Pascual Ases
3 min
Economía25-06-2013
La subasta Cesur celebrada ha apuntado al encarecimiento de la Tarifa de Último Recurso (TUR), a la que se acogen la mayoría de los hogares, de 1,2% para el tercer trimestre del año. En la subasta se ha comprado y vendido la electricidad que se suministrará a los casi 26 millones de consumidores acogidos a la TUR, la única tarifa que todavía fija el Gobierno. La subasta ha concluido con un incremento del 3% que sirve para fijar el coste de la energía dentro de la factura de la luz, la cual tiene un peso cercano al 50%, mientras que la otra mitad corresponde a los costes regulados o peajes, parte en la que se genera el déficit de tarifa.
El precio del componente energético se ha elevado un 3% en la puja celebrada. Una vez se han llevado a cabo los ajustes, y si la Industria decide no modificar el coste de los peajes, el recibo de la TUR se encarecería un 1,2%. La subasta entre comercializadores de último recurso, realizada de manera trimestral, ha supuesto un alza del 4,45 en el producto base, y del 6,35 en el producto punta, lo que implicaría, tras los arreglos, ese incremento del 3%. El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha declarado que tiene intención de mantener los peajes en julio, de modo que la subida será consecuencia únicamente de la revisión al alza del término de la energía. Si la subida se hace efectiva, supondría la segunda del año tras el incremento del 3% del pasado enero, aunque las tarifas se han abaratado en lo que va de año tras la bajada del 6% en marzo. El aumento del coste energético del 3% se ha obtenido al corregir el encarecimiento del producto ‘punta’, que es el que se tiene en cuenta para calcular la TUR, con la evolución a la baja de otros conceptos, como por ejemplo los pagos por capacidad, la prima de riesgo, las pérdidas o los mercados de ajuste. La tarifa se compone de tres elementos principales, el componente energético, que es más de un tercio, y que se determina en la subasta, los peajes, que son la mitad y los fija el Gobierno, y los impuestos, que se sitúan en el 20%. Es por ello, que si el Gobierno mantiene la intención de congelar los peajes, con los que se retribuyen las actividades reguladas, como el transporte, la distribución o las primas a las renovables, la tarifa no subiría en torno a un 1,2%.La subida ha contrastado con la caída que se produjo en la anterior subasta, la cual se cerró con una bajada del coste de la energía del 16,2%, la cual determinó una caída del 6,62% en la tarifa regulada del mes de abril, la primera bajada de precio desde la creación de la TUR en 2009. En la puja se han subastado 2.500 megavatios (MW) de producto base, que suministra electricidad una de las horas del día comprendidas entre el 1 de julio y el 30 de septiembre, que han cerrado a un precio e 47,41 euros el megavatio hora (MWh), un 4,4& más caro que en la última revisión. En referencia al producto ‘punta’, el suplemente de electricidad para las horas de mayor consumo, entre las 8.00 y las 20.00 horas, se han adjudicado 572 MW a 55,21 euros el MWh, un 6,3% por encima de la anterior puja. Soria ha apuntado que, tras la reforma energética que prevé aprobarse en las próximas semanas, podrían analizarse posibles subidas, pero se ha mostrado seguro de mantener congelada la parte regulada del recibo en esta revisión. La reforma se compondrá de una serie de normas con las que Industria pretende equilibrar de forma definitiva los ingresos y gastos del sistema eléctrico para terminar con el desfase que ha generado el déficit de tarifa, una deuda que supera los 28.000 millones de euros. La deuda de 28.000 millones de euros es consecuencia de los ingresos que no cubren los costes reconocidos, es por ello, que su eliminación se ha convertido en el objetivo de la reforma energética del Gobierno. Esta deuda influye en el balance de las empresas hasta su titulización como bonos con aval estatal, por lo que el Gobierno está planteándose la reforma integral del sector, que prevé completar para reducir los costes regulados del sistema. Las subastas tienen un peso del 50% en la revisión de la tarifa de la luz, mientras que la otra mitad corresponde a la que fija el Ejecutivo a través de los peajes. Durante años, los diferentes Gobiernos españoles han modificado al alza o a la baja los peajes según su conveniencia para evitar abruptas subidas de la luz, generando un importante agujero financiero, el cual supone una deuda de los consumidores con las eléctricas, cuyo pago es avalado por el Estado.





