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Europeo Sub 21

Isco, Morata y los primeros tres puntos

Por Rubén GallardoTiempo de lectura3 min
Deportes06-06-2013

Israel esperaba ansiosa el debut de la selección española de fútbol sub 21, que acude al europeo como defensora del título. Su primer rival, Rusia, encaraba el partido en su papel de no favorita y buscaba dar la sorpresa en la fase de grupos ante una selección, la rojita que cada vez tiene menos que envidiar a la absoluta en su forma de jugar. La salida de Álvaro Morata, autor del único gol, dio más pegada a un equipo siempre encabezado por Francisco Román Isco. El resultado final de uno a cero sabe a poco pero da los primeros tres puntos a un equipo que aspira a todo.

El partido traía la expectación de ver a las futuras promesas del fútbol español, futbolistas que ya empiezan a hacerse un nombre en el fútbol de élite sino son ya grandes figuras en sus equipos. El conjunto nacional español salió con ganas de enseñar al mundo su juego vistoso y de ensueño, un fútbol de toque que está convirtiéndose en la seña de identidad de todo un país. Rusia por su parte se sabía inferior desde el primer momento y no intentaba arrebatarle la pelota a los vigentes campeones, se plantó en su campo a intentar defender como fuera posible las acometidas de su rival para intentar de esa forma enlazar algún contrataque rápido. Pero en la primera mitad el color rojo arropó por completo al blanco y solamente se jugó en un campo. La rojita tocaba y tocaba pero le costaba llegar, sobre todo después de una tempranera ocasión de Martín Montoya que salía rozando el poste de la meta rusa. Tras esto las ocasiones seguían siendo de los españoles aunque no conseguían llegar con el peligro necesario como para acercar el gol a su marcador. Los lanzamientos lejanos y las jugadas a balón parado estaban siendo la principal baza de ataque de una selección que se caracteriza por otro tipo de fútbol. Su rival no conseguía acercarse a la portería de David De Gea hasta que un lanzamiento lejano pilló al guardameta adelantado y estuvo a punto de ser algo más que un susto. Pese a ello la selección vestida de rojo, encabezada por un sensacional Francisco Román Isco no dejaba a un lado sus ganas y aunque sin fortuna atacaba una portería rival que no pudo ser perforada en la primera mitad. La segunda parte empezaba y la caída de la tarde israelí acercaba más el final de un partido que la selección nacional no quería que acabase con un resultado como ese. El cero a cero no hacía justicia a un dominio abrumador de la rojita que no conseguía poner el broche a sus jugadas. Pero esta mitad tuvo poco que ver con la primera, Rusia desapareció en ataque y sus contrataques morían sin peligro. Los españoles, dueños y señores del partido comenzaron a tocar, a enlazar y a allegar con la claridad que les había faltado en los primeros 45 minutos. Christian Tello entraba constantemente por banda derecha mientras Isco traía la magia al terreno de juego por la banda contraria. Ambos comenzaban a pisar área cada vez con mayor asiduidad. Así la estrella del Málaga, decidió echarse el equipo a la espalda y, dejando destellos del gran futbolista que atesora nuestra liga, comenzó a dirigir todos los ataques de España. Las ocasiones que generaba encontraban rematador pero tanto Tello como Rodrigo Moreno no conseguían culminarlas. El partido dejaba pasar los minutos con el mismo resultado y los rojos cada vez se volcaban más y más al ataque. El entrenador nacional, Julen Lopetegui, decidió mover ficha y sacar del banquillo a Morata para dar un aire nuevo al equipo y sobre todo más remate. Fue el revulsivo, todos los centros le encontraban como rematador y cuando el partido ya veía cercano su final, un cabezazo suyo al saque de una falta de Thiago Alcántara, ponía el inamovible uno a cero en el marcador. La rojita consigue así los primeros tres puntos para seguir andando poco a poco para revalidar un título que tiene como recompensa el trono europeo durante cuatro años.