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SALUD

El estrés prenatal y la obesidad infantil están relacionados

Por Ana Pascual AsesTiempo de lectura2 min
Sociedad08-04-2013

Los expertos han explicado que casi todo lo que experimenta una mujer durante los nueve meses de gestación tiene interacción de forma directa con la placenta y es transmitido al feto. El ritmo de vida que muchas embarazadas mantienen durante el embarazo hasta casi dar a luz aumenta el estrés en su estado, por ello los investigadores han alertado de que existe relación entre este estrés y la obesidad del bebé en la vida adulta. Los científicos han descubierto un biomarcador que podría indicar transtornos del neurodesarrollo por dicha causa.

Para llevar a cabo la investigación, los expertos han estudiado dos grupos de ratas, unas con estrés y otras sin él, examinando en su descendencia las alteraciones de la expresión de genes relacionados con la obesidad y el metabolismo de los glucocorticoides en el tejido adiposo blanco. El ritmo acelerado de la sociedad actual produce una elevación de la tasa de estrés en la población, se trata de un aumento paralelo a las tasas de obesidad, razón por la que los científicos han explicado que es necesario el análisis de la interacción entre estos dos factores, que no solo afectan a la edad adulta. El objetivo del experimento, según los científicos, ha sido determinar en ratas adultas el efecto de un estrés crónico moderado durante la última semana del desarrollo embrionario en los cambios fenotípicos, hormonales y bioquímicos. Javier Campión, investigador principal, ha afirmado que “la creciente prevalencia de la obesidad no puede ser atribuible únicamente a factores genéticos o a una mala nutrición, sino también al estilo de vida y a factores ambientales adversos. Dichos factores ambientales podrían impactar sobre los mecanismos epigenéticos, responsables del control de los genes, más allá del código genético”. Camipón ha subrayado que “la conclusión general que obtuvimos fue que una situación adversa durante el desarrollo intrauterino podría llevar a que los animales, debido a la ingesta de una dieta hipercalórica, tuviesen un mayor aumenta de grasa corporal y alteraciones bioquímicas”. El científico ha insistido en que los cambios producidos en la edad adulta e introducidos por la ingesta de una dieta rica en grasa y azúcares, provocan obesidad y otros trastornos asociados, como la resistencia insulínica, es decir el desarrollo de diabetes tipo dos. Muchas de las mujeres embarazadas no se percatan del estrés que sufren durante el embarazo, y aunque durante la vida normal de una mujer el estrés puede que no afecte a la salud, podría estar alterando el desarrollo del bebé, exponiéndolo ante patologías en la edad adulta. Los expertos han manifestado que el entorno intrauterino de la madre desempeña un importante papel en la salud de la descendencia, por ello Campión ha recomendado que “una vida saludable durante el embarazo no consiste únicamente en una buena alimentación, en un buen aporte de vitaminas y minerales, sino también en tener una vida tranquila”. Otro estudio realizado en la Universidad de Pennsylvania (EE.UU), ha confirmado que si la madre sufre estrés durante el embarazo, la placenta traslada su experiencia al feto mediante la alteración de los niveles de una proteína que afecta a los cerebros, hecho que sugiere que el estrés pueda estar vinculado con enfermedades neuronales, como el autismo y la esquizofrenia.