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DROGAS

Logran eliminar la adicción a la cocaína con láser en ratas

Por Vera CidTiempo de lectura2 min
Sociedad04-04-2012

El nuevo estudio, publicado en la revista "Nature", demuestra el papel central que la corteza prefrontal desempeña en la adicción a la cocaína compulsiva. Al estimular esta parte del cerebro con luz láser, investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) estadounidenses y la Clínica y Centro de Investigación Ernest Gallo en la Universidad de California San Francisco (UCSF), en EE.UU han demostrado que se puede reducir la dependencia a la cocaína en ratas.

"Cuando encendemos una luz láser en la región prelímbica de la corteza prefrontal, la búsqueda compulsiva de cocaína desaparece", explica Antonello Bonci, director científico del programa de investigación intramural en el Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA) del NIH, donde se realizó el trabajo, y también profesor adjunto de Neurología en la UCSF y profesor adjunto en la Universidad Johns Hopkins. Cualquier nueva terapia humana no se basa en el uso de láseres, pero lo más probable es confiar en la estimulación electromagnética fuera del cuero cabelludo, en particular una técnica llamada estimulación magnética transcraneal (TMS). Se están diseñando ensayos clínicos para probar si este enfoque funciona, añadió Bonci. Una de las características de la adicción a la cocaína es que la droga se toma compulsivamente porque se pierde la capacidad de abstenerse de consumirla, incluso aunque pueda destruir la vida del consumidor. Según Bonci, lo que hace que este trabajo sea prometedor es que que el autor principal, Billy Chen, de NIDA, y sus colegas han trabajado con un modelo animal que reproduce este tipo de adicción compulsiva a la cocaína. Para probar si la alteración de la actividad en esta región del cerebro podría afectar a la adicción, se empleó una técnica llamada optogenética para cerrar la actividad y apagarla mediante un láser. Primero cogieron unas proteínas sensibles a la luz llamadas rodopsinas y mediante ingeniería genética las insertaron en las neuronas de la corteza prefrontal de la rata. Mediante la activación de esta región con un láser dirigido a las rodopsinas, encendieron y apagaron las células nerviosas. El encendido de estas células acabó con la conducta compulsiva, mientras que el apagado convirtió a los no adictos en adictos. Ahora se planea comenzar los ensayos clínicos en los NIH utilizando esta técnica en algunas sesiones a la semana para estimular esta parte del cerebro en las personas que son adictas y ver si se puede restaurar la actividad de la parte del cerebro y ayudar a a evitar el consumo de esta droga.