Caso Nóos
Los correos de Torres dan un giro en el caso y logran imputar a la hija del rey
Por Natalia Méndez Aparicio
2 min
España04-04-2013
Esta es la crónica de una imputación anunciada. Mediante las investigaciones y, en especial, a los correos del ex socio de Iñaki Urdangarín, Diego Torres, el caso ha ido avanzando poco a poco hasta esta semana, en la que una de las hijas del rey ha sido declarada sospechosa en esta trama. Los correos que Torres ha ido mostrando a lo largo de este proceso penal han revelado datos que afectarían a políticos, empresarios y a la misma Casa Real. Desde que el ex socio del duque de Palma fue acusado, al igual que su mujer, Ana María Tejeiro, este decidió hacer públicos diversos correos para demostrar quienes más estaban incumpliendo la ley a través del Instito Nóos.
El juez José Castro ha imputado a la infanta Cristina en el caso Nóos, donde también está implicado su marido Iñaki Urdangarín. Las incriminaciones se deben a una presunta aprobación indebida de fondos públicos para él y la colaboración en este delito para ella. Sin embargo, la Fiscalía Anticorrupción ha anunciado que recurrirá el auto, hecho que ha provocado que la Casa Real se sienta en “absoluta conformidad”, tras sorprenderse de la acusación de la infanta, de la que se enteraron a través de los medios de comunicación. El primer conjunto de e-mails que el ex socio de Urdangarín entregó al juez Catro en abril de 2012, demostraban la participación del Rey en los negocios de su yerno, con el objetivo de conseguir un equipo de vela para la Copa América. Torres remitió un segundo grupo de mensajes, que en primer lugar revelaban las recomendaciones del ex secretario del duque de Palma para esconder el Instituto Nóos bajo la denominación de “Fundación Deporte, Cultura e Integración Social” y no mostrar de manera evidente que un miembro de la Casa Real tenía negocios. Por otro lado, se afirmaba que Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, conocida por su amistad con Don Juan Carlos de Borbón, estaba relacionada con el caso Nóos. Torres enseñó las conversaciones entre la princesa alemana y Francisco Larrey, empleado de Nóos, en las que hablan del Valencia Summit 2004. Respecto a ese tema, Torres también aportó una conversación paralela entre Larrey y Mario Sorribas, quien se define como un simple “currante” que no está implicado en la trama. En uno de los correos Larrey escribió: “Crees que me podré casar con la señorita Corinna??”. A lo que Sorribas le contesta: “Yo creo que este es el camino para llegar a cualquier parte del mundo”. En enero de 2013, Torres presentó 30 correos con los que se pudo imputar a Carlos García Revenga, secretario de las infantas, que era esencial en la toma de decisiones del Instituto Nóos. A partir de esta entrega, Torres mostró más comunicaciones al juez con el objetivo de demostrar que García Revenga y la infanta Cristina controlaban el instituto desde la junta directiva, y que además, el Rey habría ayudado en la búsqueda de patrocinadores. A pesar de los intentos del abogado por demostrar que la infanta no sabía nada acerca de la corrupción en el Instituto Nóos, los correos remitidos por Torres demuestran que Urdangarín pedía la aprobación de su mujer en temas de gestión. Finalmente, Diego Torres ha conseguido dar un giro en la investigación del caso Nóos con los correos que se mencionan en esta crónica. Hasta hoy, ha logrado uno de sus fines, la imputación de la Infanta Cristina, y no se sabe a quién más podrían salpicar los documentos del ex socio del Duque.





