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MEDIO AMBIENTE

Parte del Ártico se cubrirá de bosques

Por Ana Pascual AsesTiempo de lectura2 min
Sociedad01-04-2013

En el artículo publicado el 31 de marzo los científicos han revelado nuevos modelos que proyectan que la cobertura vegetal en el Ártico podría aumentar hasta en un 50% durante las próximas décadas. La vegetación de los territorios boreales y del ártico ya se ha extendido entre 400 y 700 kilómetros durante los últimos treinta años, lo que supone un movimiento de cuatro y seis grados más al Sur, este hecho se ha reconocido como el efecto del cambio climático, las temperaturas de la superficie terrestre han subido, por lo que la estación de crecimiento de las plantas es más larga y la vegetación se extiende hacia terrenos en los que antes no podía extenderse.

Según Ranga Myneni, científico de la Universidad de Boston y uno de los autores de la investigación, “las latitudes altas del Norte están siendo más templadas, el hielo del océano Ártico y la duración de la cubierta de nieve está disminuyendo, la estación de crecimiento de las plantas está alargándose”, a lo que ha añadido que “en el Ártico y en las áreas boreales están cambiando las características de las estaciones, lo que conduce a grandes perturbaciones para las plantas y para los ecosistemas relacionados con ellas”. El científico Liang Xu ha explicado que entre el 34% y 41% del territorio septentrional con vegetación ha mostrado un aumento del crecimiento de las plantas. Myneni ha explicado que este cambio es debido al efecto invernadero amplificado, “el efecto invernadero empieza por el aumento de las concentraciones en la atmósfera de los gases que atrapan el calor, como el vapor de agua, el dióxido de carbono y el metano, provocando el calentamiento de la superficie de la Tierra y del aire a baja altura”, por lo que “el calentamiento provoca una reducción de la extensión del mar congelado y de la cubierta de nieve en los territorios que rodean el océano Ártico, de manera que aumenta la energía solar absorbida por esa superficie que ya no es reflectante. Esto dispara un ciclo de reforzamiento positivo entre el calentamiento y la pérdida de hielo marino y nieve, amplificando así el efecto invernadero de base”. Lo que han explicado los científicos es que si la vegetación aumenta, menos luz reflejada volverá al espacio al no encontrar nieve, sino árboles y arbustos, lo que propiciará la subida de la temperatura, efecto denominado como ‘Efecto Albedo’ y que ha sido explicado por el co-autor del estudio, Scott Goetz. Según ha afirmado Richard Pearson, autor principal del estudio y científico investigador en el Museo Americano de Historia Natural para la Biodiversidad, “esta redistribución de la vegetación del Ártico tendría impactos que repercutirán a través del sistema global” por ejemplo, “algunas especies de aves migran estacionalmente desde latitudes más bajas y se basan en la búsqueda de determinados hábitats polares como espacio abierto para anidar en el suelo”. Goetz ha explicado que “la vida de muchos organismos en la Tierra está íntimamente ligada los cambios estacionales de temperatura y disponibilidad de alimento, y todo el alimento en tierra procede, en primer lugar, de las plantas”, también ha añadido que si pensamos en “las migraciones de las aves del Ártico en verano y la hibernación de los osos en invierno, cualquier alteración estacional significativa de la temperatura y la vegetación probablemente tendrá un impacto en la vida, no sólo en el Norte, sino en otros lugares y de forma que aún desconocemos”.