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REFORMA EDUCATIVA

Wert busca el acuerdo en Educación con las autonomías

Fotografía El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert (©foto: La Moncloa)

El ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert (©foto: La Moncloa)

Por Pablo RomeroTiempo de lectura3 min
Sociedad05-12-2012

La cuarta reunión sobre la reforma educativa termina sin éxito. El borrador de la Ley de Mejora de Calidad Educativa (LOMCE), propuesto por el ministro de Educación, José Antonio Wert, a los responsables de las comunidades autónomas en la Conferencia Sectorial de Educación, es considerado por el gobierno vasco y el catalán una medida ultranacionalista del Partido Popular para minusvalorar sus lenguas.

Las críticas de varias comunidades autónomas han sido el motivo de la convocatoria de una nueva reunión sobre el borrador de la LOMCE, según ha comentado la consejera andaluza, Mar Moreno, tras el final de la cita. Wert ha confirmado que 12 autonomías han manifestado su apoyo al texto, cuatro se han mostrado en contra y Cataluña ni ha votado. Galicia, pese a tener una lengua cooficial apoya la medida debido a que gobiernan también los populares. Desde el gobierno de José Antonio Griñán, en Andalucía, denuncian cambios en el texto normativo sin avisar. Cataluña ha abandonado la reunión "sin escuchar las propuestas" del resto. La consellera de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña, Irene Rigau, salió de la reunión antes de tiempo para denunciar ante los medios que el nuevo borrador de la LOMCE "tumba" la inmersión lingüística en Cataluña al relegar la lengua catalana a materia "de especialidad". En CIU creen que el texto "rompe el modelo de escuela catalana" y supone la mayor ofensiva contra el catalán desde 1978. Wert, a la salida de la Conferencia sectorial, se mantuvo en su postura de que no se trata de ningún ataque contra las lenguas cooficiales. Concretamente, ha dicho que "la relación de esta norma con el ataque a la escuela catalana es rotundamente falsa porque no se disminuye un ápice el uso del catalán". El revuelo causado por la posible ley estos días ha hecho que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte se haya vuelto a plantear un nuevo encuentro en busca de un consenso generalizado. Wert se volverá a reunir con los representantes de cada comunidad el 19 de diciembre y allí se verá si el PP afloja la ley o la lleva a cabo con firmeza. La reforma de la discordia Una de las medidas que más incomoda en los gobiernos de Artur Mas e Iñigo Urkullu es que los padres o tutores tendrán derecho a escoger la lengua vehicular de la enseñanza que reciban sus hijos. Cuando, como consecuencia de dicha falta de determinación, no exista oferta docente pública o concertada en la lengua vehicular elegida en la localidad de residencia de los alumnos, los padres o tutores podrán optar por escolarizar a sus hijos en centros privados, correspondiendo a la administración educativa sufragar los gastos de escolarización. Además, las CC.AA que posean otra lengua oficial además del castellano, de acuerdo con sus estatutos, deberán garantizar en todas las etapas educativas obligatorias que esas lenguas cooficiales sean ofrecidas en las distintas asignaturas en "proporciones equilibradas en el número de horas lectivas". Trata de procurar el dominio de ambas lenguas oficiales por los alumnos, sin perjuicio de la posibilidad de incluir lenguas extranjeras. El texto recoge que "las administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos a recibir las enseñanzas en castellano, lengua vehícular de la enseñanza". Establece que la lengua castellana y su literatura tendrán el tratamiento necesario para que todos los alumnos la comprendan y se expresen en ella con corrección escrita y oralmente, antes de finalizar la enseñanza básica. Las administraciones educativas deberán determinar la proporción que proceda en el uso del castellano y la lengua cooficial. Siempre como lenguas vehiculares en el sistema educativo en atención al estado de normalización lingüística. Igualmente, dice que podrán otorgar, en función del estado de normalización lingüística en sus territorios, un trato diferenciado a la lengua cooficial respecto del castellano, en una proporción razonable, sin que en ningún caso pueda suponer la exclusión del castellano.