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POBREZA INFANTIL

La CDN y UNICEF son claves en la protección de la infancia

Por Pablo RomeroTiempo de lectura2 min
Sociedad21-11-2012

La labor que hace la CDN, UNICEF y la gran mayoría de organizaciones ocupadas de defender los derechos de los menores es vital para la mejora de una sociedad que crea en el desarrollo humano, económico y sobretodo social. Si bien, aunque los menores de 18 no votan, sí aportan desde sus miradas, sus vivencias y sus propuestas a la construcción de una mejor sociedad, respetuosa y solidaria. La inclusión de niños y adolescentes en los procesos de construcción social desde temprana edad, contribuye a contar con una ciudadanía joven más involucrada, crítica, con opinión y con propuestas.

La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) fue aprobada el 20 de noviembre de 1989 por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Es un tratado internacional que regula cuáles son los derechos de todos los seres humanos menores de 18 años. Esta Convención se basa en cuatro amplios principios básicos: la no discriminación, el interés superior del niño, el derecho a la vida, el desarrollo y la supervivencia y por último, la participación. Además establece que todos los niños del mundo son importantes en igual medida. Por lo tanto, todos los derechos establecidos en ella deben ser aplicados sin hacer distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, creencias, posición económica, etc. La Convención sobre los Derechos del Niño ha sido ratificada por casi todos los países del mundo, entre ellos España, lo que significa que está obligada a respetar lo que suscribe y debe hacer todo lo posible para que niños y adolescentes conozcan sus derechos y los ejerzan. A lo largo de la última década, la Convención sobre los Derechos del Niño se ha convertido en el instrumento por el cual UNICEF ha reformado su política a nivel mundial, regional y nacional. Ha cambiado la forma en la que la organización trabaja, tanto en la sede central y en las oficinas regionales como en las propias del terreno ayudado. Ha proporcionado el marco general en el cual definir estrategias de defensa y promoción de los derechos de la infancia, y en el cual planificar, programar, supervisar y evaluar todos los esfuerzos realizados en favor de los niños en todo el mundo. Estos cambios se confirmaron de nuevo en la Declaración de la Misión de UNICEF de 1996. En ella se dice que se ha confiado a UNICEF el mandato “de promover la protección de los derechos del niño y de esforzarse por conseguir que esos derechos se conviertan en principios éticos perdurables y normas internacionales de conducta hacia los niños”. Trasladado a la práctica, el nuevo marco conceptual que proporciona la Convención permite un análisis más profundo de las causas reales que dan lugar a las altas tasas de mortalidad en la infancia, a la marginación de grupos completos de niños, el abuso infantil y la violencia contra éstos. A día de hoy, dichos abusos son entendidos como la manifestación de violaciones generalizadas de los derechos del niño. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de personas entre 0 y 17 años de edad es de 8.336.511, lo que constituye el 17,66 por ciento de la población total española. Este número importante de personas no puede ser marginado ni desatendido por las políticas sociales ni por la inversión social.