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RELIGIÓN

El Papa pide en Líbano el cese de la venta de armas a Siria

Por Alba Gómez VarelaTiempo de lectura2 min
Sociedad14-09-2012

Benedicto XVI ha solicitado en el norte de Beirut “que todos los pueblos de la región vivan en paz, hermandad y libertad religiosa" en su primera visita a Líbano desde que hace siete años empezara su pontificado. Además, durante la firma de la Exhortación Postsinodal (documento final) del Sínodo de Obispos para Oriente Medio de 2010, ha hecho hincapié para que los pueblos puedan vivir en armonía es necesario que se dejen de exportar armas a Siria.

Las palabras del Papa han sido pronunciadas en un contexto de agitación social, mientras se desarrolla una guerra civil en Siria, las embajadas estadounidenses en países musulmanes sufren una ola de ataques debido a vídeo en el que se ridiculizaba la figura de Mahoma, la transición en Egipto no avanza de una manera estable y el conflicto entre Palestina e Israel sigue dejando víctimas. Así pues, Joseph Ratzinger ha optado por invitar a la ciudadanía al diálogo en lo que ha calificado como “este contexto difícil”. De este modo, ha declarado: "Debemos celebrar la victoria del amor sobre el odio. Os invito a no tener miedo y conservar vuestra fe". Dentro de los diferentes tipos de creencias, el santo padre de 86 años ha destacado que "es muy importante el equilibrio entre cristianos y musulmanes. Hay que preservarlo y tiene que ser ponderado". Por ello, ha recomendado que en las zonas donde existan divisiones y heridas entre la población, los fieles deben aferrarse "a la verdad", siempre desde la tolerancia, la cual "debe triunfar sobre la venganza y la unión sobre la división". Siria ha sido uno de los motivos por los que el Papa ha decidido viajar a Líbano y Benedicto XVI ha dejado claro que “la venta de armas a Siria es un pecado”, por lo que ha pedido "detener el envío de armas a Siria". En la misma línea, ha expresado que la paz en la zona en la actualidad es "posible y urgente", por lo que ha instado a que no se ceje en su búsqueda. Otros asuntos han estado también dentro de los temas relevantes en su intervención en la basílica de San Pablo en Harissa, donde les ha declarado a los fieles que la Primavera Árabe es un "grito de libertad", aunque ha matizado que debe ir acompañada de "tolerancia". En este sentido, ha pedido a los cristianos que viven allí que no abandonen el lugar en el que “nació, vivió, murió y resucitó Jesucristo”. Junto con estas preocupaciones, se espera que durante su visita trate temas "candentes" como el islam o la democracia. Además, el pontífice ha firmado en este viaje de tres días el documento que recoge las propuestas aprobadas por los obispos en el sínodo de 2010. En él, se rechaza que se recurra a la Biblia para justificar las "injusticias" y se aboga por que los palestinos tengan un Estado propio, en la línea "dos pueblos, dos estados" (Israel y Palestina), entre otras materias de interés para los católicos.