ENERGÍA NUCLEAR
Finalizado el plazo para solicitar una prorroga para Garoña
Por Carlos Hernández Herrador
1 min
Sociedad06-09-2012
La central nuclear de Garoña ha incumplido el Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas (RINR), que estipula que un año antes del cierre el titular de la central debe comunicar la clausura oficialmente. La fecha para la que está previsto el cierre de la central es julio de 2013, por lo que dicho plazo ya ha expirado.
El artículo 20 del RINR establece que “el titular de una autorización de explotación comunicará al Ministerio de Industria, al menos con un año de antelación a la fecha prevista, su intención de cesar con carácter definitivo la actividad para la que fue concebida la instalación”. Garoña ya ha excedido este plazo necesario para preparar el desmantelamiento de la central. Iberdrola y Endesa, que son las propietarias al 50 por ciento de la central de Garoña, tampoco han pedido aún una prórroga. Solicitud que en cualquier caso ya llegaría tarde, pues también ha finalizado el plazo para pedir que se amplíe su funcionamiento hasta 2019. Las dos propietarias han culpado de este último retraso al Gobierno, ya que los nuevos impuestos a las centrales nucleares está creando una situación de incertidumbre. Garoña explica que “en caso de que se despejaran estas incógnitas en torno a la viabilidad económica de la central, estaría en condiciones de solicitar la renovación”. Por su parte, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha confirmado que no hay posibilidad de ampliar este plazo, que ha finalizado el 5 de septiembre. La extensión del plazo de solicitud de prórroga no depende del Gobierno, que necesitaría una nueva orden ministerial para lograrlo, con los correspondientes retrasos que esto supondría. El sector nuclear cree que Endesa e Iberdrola han destinado a la central a su cierre. Fuentes del sector consideran que si los problemas fueran realmente de incertidumbre económica por los impuestos, hubiesen solicitado la prórroga y valorado posteriormente qué hacer. Sin embargo, creen que ambas eléctricas han preferido librarse de la central ante las fuertes inversiones en seguridad que estaban obligadas a realizar debido al desastre de Fukushima.





