CONCIERTO MADONNA
Madonna aterriza en Barcelona
Por Teresa Montesinos
1 min
Espectáculos21-06-2012
Madonna desata la locura en Barcelona ante 20 mil espectadores que abarrotaron el miércoles por la noche el Palau Sant Jordi. La reina del pop ha dejado claro que no piensa abandonar su trono y no se cortó a la hora de tirar indirectas a la que se postula como su sucesora, Lady Gaga. Un concierto de más de dos horas en el que no faltaron la provocación y los símbolos religiosos.
Con cuarenta minutos de retraso Madonna comenzó su primer concierto en España, cubierta con un velo negro y encaramada a una cruz, como si de una virgen se tratase. Metralleta en mano la reina del pop dio el pistoletazo de salida con Girl gone wild, el segundo single de su nuevo disco MDNA. La iconografía religiosa y la puesta en escena cinematográfica estuvieron presente durante gran parte del concierto en el que Madonna aprovechó, como ya lo hizo en Israel el día que empezó la gira, para lanzar un mensaje de paz e igualdad. “Todos formamos parte del mismo ADN, somos uno, estamos unidos, no importa de qué color es nuestra piel, nuestras creencias o la orientación sexual que tengamos, tenemos un única alma”, aseguró. No faltaron las espectaculares coreografías y el vestuario sensual, con el que Madonna aprovechó para cantar una versión en acústico de Like a virgen>/i>, en un concierto lleno de misticismo y de momentos surrealistas como cuando la ambición rubia cantó junto al grupo Kalakan un tema en euskera. Tampoco faltaron temas míticos como Hung up o Papa don't preach. A sus 54 años Madonna demostró, entre impresionantes coreografías y haciendo funambulismo, que aún le queda mucho por ofrecer y que Lady Gaga no es ella. Al grito de “She's not me” (ella no es yo) la cantante dejó claro quién es la número uno de la música pop. Este jueves repetirá concierto en Barcelona y será el último de la cantante en nuestro país. Sus próximas paradas serán Coímbra (Portugal), el 24 de junio, y Berlín (Alemania) el 28 y 30 de junio. La gira MDNA Tour se prolongará hasta el 22 de diciembre de 2012, cuando Madonna se despida de sus fans en Córdoba (Argentina).





