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NUEVA ECONOMÍA EUROPEA

Merkel y Sarkozy alcanzan un acuerdo para “salvar el euro”

Por Alberto Carretero AguadoTiempo de lectura2 min
Internacional05-12-2011

Merkel y Sarkozy han unificado posiciones para superar la crisis europea y salvar el euro, reforzando y armonizando la integración fiscal y presupuestaria de Europa. La propuesta conjunta de Francia y Alemania será enviada al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, para ser discutida en Bruselas con los demás socios europeos. Con la aplicación de esta medida se pretende modificar la forma de Gobierno de la eurozona con el fin de equilibrar mejor los presupuestos nacionales.

La reforma permitiría al Tribunal de Justicia europeo vigilar y multar a los países que no cumplan los requisitos y podrá ser ratificada en cada nación en marzo de 2012. Lo más novedoso del tratado es la regla de oro de cada país, que podrá ser examinada por el Tribunal de Luxemburgo para verificar que se ajusta al pacto de estabilidad. Sin embargo, el Tribunal sólo podrá dar su opinión y en ningún caso podrá anular o declarar ilegal un presupuesto nacional. De esta manera se garantiza el respeto a la soberanía nacional y a la estabilidad de la moneda. La canciller ha destacado que los fundamentos del pacto se han consultado con todos los miembros de la UE. El presidente francés se ha encargado de enunciar los seis capítulos que desean aprobar las dos potencias en el Tratado: el refuerzo de las sanciones a los países que no respeten el déficit del tres por ciento, la regla de oro “reforzada y armonizada” para vigilar los presupuestos nacionales, el anuncio de que el impago de la deuda griega no se volverá a dar nunca, el adelanto de las medidas a 2012, la constitución de un consejo de jefes de estado encargados del gobierno económico europeo y la confianza en la independencia del Banco Central Europeo. El acuerdo englobaría inicialmente a los 17 países de la moneda única, por tratarse de una acción más factible y realista. Sin embargo, Merkel y Sarkozy han contemplado la posibilidad de ampliarlo a toda la Unión Europea en el futuro. Con respecto a las polémicas surgidas en la oposición francesa con motivo de este encuentro franco-germano, los dos líderes europeos las han calificado de incoherentes y no les han prestado mayor atención. Merkel ha aclarado que la intención es buscar soluciones comunes sin imposiciones entre países, con el fin de recuperar urgentemente la confianza en la zona euro, haciendo las modificaciones estructurales y jurídicas necesarias sobre la marcha.