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Asunto Libia

Los líderes europeos se reúnen en Bruselas para tratar el asunto libio

Por Bianca DennehyTiempo de lectura4 min
Internacional11-03-2011

Los líderes de la Unión Europea (UE) se han visto las caras en una cumbre celebrada con el fin de valorar "todas las opciones" para proteger a la población civil libia de los continuos ataques, pero siempre sin rebasar los límites legales y exista, a su vez, una base legal "clara" y por otro lado, que ésta cuente con el respaldo de los países de la región. "La seguridad de los ciudadanos tiene que asegurarse por todos los medios", indicó el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, cuando se dio la cumbre por concluída.

Con esta cumbre los países europeos afirmaron su intención de intervenir militarmente en Libia, acción altamente reclamada por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien acudió a Bruselas implorando el apoyo de los asistentes para que se movilizaran antes los "ataques selectivos" contra objetivos clave del régimen de Muamar el Gadafi. No obstante, esta idea, ha suscitado posturas discrepantes en el seno de la Unión, donde se formaron "dos bandos" bien definidos, según fuentes diplomáticas. Uno de ellos, liderado por Sarkozy y el primer ministros británico, David Cameron, adoptaron una postura que apuntaba a la toma de "medidas concretas" y por el otro lado se encontraba el otro, con Alemania a la cabeza, más "prudente". La canciller alemana, Angela Merkel, fue contundente en cuanto a la postura que adoptó y se mostró en una rueda de prensa "escéptica" sobre la posibilidad de utilizar la fuerza en Libia. "No veo la necesidad militar", informó Merkel, quien, a su vez, advirtía la importancia de "pensar en las posibles consecuencias" de una intervención armada, como también las consecuencias que supondría la imposición de una zona de exclusión aérea, una de las principales medidas que están siendo valoradas con el objetivo de para impedir los bombardeos de Gadafi sobre la población. Los Veintisiete países miembros han llegado a un acuerdo en esta cumbre , de dictar tres condiciones que han de darse antes de intervenir: en primer lugar, se debe demostrar la necesidad de actuar; en segundo lugar, que exista una base legal clara y por último, se debe contar con el apoyo de los países de la región. Asimismo, esos tres principios concuerdan con la postura adoptada por la OTAN, organización que cuenta con la integración de la mayoría de los socios comunitarios y es además, la más preparada en principio para hacer efectivas medidas militares. Por otro lado, destaca la intervención de Van Rompuy, al ser preguntado por la base legal que la UE necesitaría para actuar en Libia, y éste aseguró que una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sería lo más eficaz a pesar de que no descarta otras opciones, algo que también reconocía Sarkozy. El ex primer ministro belga dejó la resolución como quedó y no quiso añadir nada a la fórmula acordada por los líderes. "Es clara y es nuestra postura", comunicó a los periodistas. En cuanto al apoyo regional, los Veintisiete vieron la necesidad de buscar el consenso con los principales actores de la región en una cumbre tripartita entre la UE, la Unión Africana y la Liga Árabe, que tendrá lugar en las próximas semanas. En lo referente al terreno político, la UE reconoció al Consejo Nacional Libio de Transición (CNLT) como un "interlocutor político fiable",tras la precipitada declaración de Francia en el que situaron a ese grupo de rebeldes como únicos "representantes legítimos" de Libia. Las afirmaciones provenientes de París no ha sentado bien a algunos de sus socios, que han rechazado la posibilidad de asistir y han prefirido mantener una postura un tanto más neutral por si se da el caso de una negociación con otros miembros de la oposición. "Nadie sabe con seguridad quiénes son", concluyóhoy una fuente europea sobre el CNLT, en el que figuran, entre otros, algunos exministros del régimen de Gadafi. Destacaba también la intervención del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, el líder occidental más próximo durante años a Gadafi, que aseguraba que "el coronel está bien decidido a quedarse en el poder" desde que se inició una investigación de la Corte Penal Internacional (CPI), que le restaría posibilidades de exiliarse. La actitud del líder libio volvió a ser analizada y duramente criticada por los Veintisiete, que sostienen la postura de que éste debe abandonar el poder de forma inmediata. "Su régimen ha perdido toda la legitimidad y ya no es un interlocutor para la UE", apuntó la UE en su texto, en el que además, se mostró la lista de las sanciones que se van a ampliar ya que ya han sido aprobadas como imponer restricciones de viaje a altos cargos libios, congelar sus cuentas o las de algunas instituciones controladas por Trípoli. Además, en cuanto a la parte de las sanciones, Reino Unido pidió al resto de los integrantes de la UE y a la comunidad internacional promover determinadas medidas contra el petróleo libio, como manera de incrementar la presión sobre Gadafi, aunque admitió que es una medida que tendrá que enfrentarse a muchas "dificultades".