REUNIÓN DEL G-20
Durão Barroso tiende la mano a Irlanda antes las dudas surgidas
Por Paloma Bulnes
2 min
Economía12-11-2010
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, ha manifestado, refiriéndose a Irlanda, que la UE está preparada para salvar a cualquier país con dificultades económicas.
Durão Barroso, antes de comenzar la cumbre en Seúl del G-20, ha declarado: “Contamos con todos los instrumentos necesarios para actuar en caso de necesidad”. Esta ayuda financiera se haría a través del Fondo de Estabilización de la Eurozona creada en mayo con la cantidad de 750.000 millones de euros. Irlanda tiene una elevada deuda fiscal y un déficit presupuestario, que según diversas estimaciones, podría alcanzar alrededor de un 32 por ciento de su producto interior bruto a finales de año. Esta cifra es la más alta de toda la zona euro y se debe a la cuantiosa inversión que realizó el Gobierno irlandés para rescatar la banca del país. Actualmente, el interés que tiene que pagar Irlanda empieza a ser imposible de mantener y se puede dar el caso de que el país se declare en suspensión de pagos. Con esto, se puede hacer un efecto caída y que se declaren insolventes más países europeos, entre ellos España. La actual prioridad de la UE es apoyar los esfuerzos del Ejecutivo irlandés para que puedan afrontar la situación. Por su parte, Durão Barroso afirma que el Fondo de Estabilización está preparado para actuar, solo falta que se produzca una petición formal por parte de Dublín. Irlanda, de momento, no ha pedido la ayuda porque el Gobierno del país va a reducir su déficit fiscal hasta el 2014 por debajo del límite del tres por ciento, establecido por la UE. Los países europeos más afectados en esta crisis financiera mundial son Grecia, Portugal y España. En el mes de abril, Grecia mantenía unos elevadísimos niveles de deuda pública y existía una gran incertidumbre sobre la capacidad del país para financiar una deuda pública mayor que su producción económica anual. El Gobierno griego se vio obligado a negociar con el Fondo Monetario Internacional y la UE para obtener una posible solución.





