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VOLCÁN

Los gases expulsados por el volcán dañan la salud de los ciudadanos

Por Rafael GarcíaTiempo de lectura1 min
Sociedad18-04-2010

Islandia vuelve a vivir una nueva erupción volcánica. Las nubes de polvo se han empezado a extender a lo largo de su geografía, lo que ya ha producido la cancelación de multitud de viajes y podría acabar con una parte de su sustento ganadero y agrícola. Asimismo, los gases tóxicos que emite el volcán son perjudiciales para la salud.

Islandia ha sufrido una vez más la erupción del sistema volcánico Laki, situado en el suroeste del país. No es la primera vez que este volcán entra en actividad ya que en este país las erupciones son constantes. Sin embargo, hace casi 230 años atrás un volcán en actividad produjo la muerte de unas 10.000 personas y grandes fisuras en la tierra en forma de cráteres que estuvieron expulsando lava y gases tóxicos al exterior durante mucho tiempo, consagrándose así como la mayor catástrofe que vivió Islandia en su historia. Esta vez la actividad del volcán ha sido menor aunque sus consecuencias siguen siendo igual de malas, entre ellas la emisión de gases al exterior, ya que contienen materiales tóxicos como el dióxido de sulfuro, que es muy dañino para la salud, y que junto a la gran cantidad de ceniza proyectada puede extenderse hacia otros lugares, produciendo daños indirectos para la salud en otros países. Asimismo, esta misma nube de polvo también puede afectar las condiciones climáticas, ya que en la erupción de 1783 el clima de la zona se hizo más cálido y cuando la niebla se disipó, en otoño de ese mismo año, Islandia sufrió el invierno más duro de toda su historia. La superficie también sufrirá cambios porque la lava es roca fundida a altos grados de temperatura y al entrar en contacto con el aire de la atmósfera terrestre se enfría, provocando la aparición de nuevas capas de roca en los alrededores. Sin duda, los islandeses serán los más afectados ya que verán mermada su agricultura y su ganadería a causa de la nube de polvo, lo que supondrá una verdadera prueba de supervivencia para su población.