REFORMA LABORAL
Los sindicatos califican de ambigua la reforma laboral
Por Gracia Paula
1 min
Economía14-04-2010
A últimos de abril, en mayo o en junio; pero finalmente ahora. Desde que se reconoció la situación de crisis económica se ha venido reclamando una reforma laboral entre los agentes sociales y el Gobierno aunque la fecha para ello no había quedado clara hasta esta semana. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, apuesta por un modelo austríaco para esta reforma. Este sistema plantea la creación de un fondo individual por despido que los empresarios aumentarían mes a mes y que el trabajador cobraría al anular el contrato.
El 23 de febrero, el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez pidió que se acelerase el proceso para aprobar la reforma laboral. También añadió que los cambios laborales son imprescindibles para la consolidación fiscal, porque si se sigue incrementando el desempleo también lo hará el gasto público, pero habrá menos ingresos. El objetivo principal era cerrar un primer acuerdo antes del mes de abril. Ahora el plazo se tiene que ampliar. Según ha dicho el secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, “el final de abril puede acabar el 20 de mayo” a la vez que Ramón Górriz, de CC.OO lo ha atrasado hasta finales de mayo o incluso de junio. Sin embargo el documento no termina de convencer a los sindicatos, que lo tildan de “muy ambiguo”. También niegan que desde el ministerio de Trabajo les hayan sugerido reducir el despido de 45 a 33 días e indican que no negociarán que haya debilitamientos en las causas del despido o abaratamiento del mismo. Según el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero “los trabajadores no van a perder derechos, ese es el objetivo del Gobierno”. También aseguró que España está “en el umbral de la recuperación económica" y que la reforma laboral permitirá "aprovechar el crecimiento que se irá afianzando en 2010" para "recuperar el empleo". Entre los puntos básicos del proyecto, el presidente destacó la "lucha contra el trabajo temporal", el "fomento del empleo juvenil", y "la flexibilidad interna de las empresas", una "revisión de las bonificaciones a la contratación" y una apuesta por la "reducción de la jornada laboral".





