ECONOMÍA
El Banco de España ve un problema para la banca “si no se ataja el paro”
Por Alejandro Serrano
3 min
Economía13-04-2010
En el ´XVII Encuentro del sector financiero´ organizado por Deloitte, ABC y la Sociedad de Tasación, el gobernador del Banco de España ha reclamado una reforma urgente del mercado laboral y asegura que, si el paro se mantiene como ahora, el sistema bancario, «en lugar de la solución se convertirá en un obstáculo», y en caso de que no se produjera esta reforma, ha advertido de que muchas entidades de crédito sufrirán las consecuencias en forma de «más morosidad, menor negocio y mayor endeudamiento público».
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, ha avisado también de que "si España sigue manteniendo esos millones de trabajadores en paro, el sistema bancario podría pasar de soporte de la economía durante la crisis a convertirse en un obstáculo para conseguir la recuperación económica". "Estas son las consecuencias a las que se debe prestar mayor atención en el momento actual", añadió. Para Fernández Ordóñez, las principales tareas a acometer en el mercado laboral son asimilar la contratación indefinida en la línea de las actuaciones de otros países, para que haya más, y mejorar la negociación colectiva para que las pequeñas y medianas empresas (pymes) puedan adoptar mecanismos presentes en las de mayor tamaño, como llegar a acuerdos con sus trabajadores para garantizar su viabilidad. Refiriéndose al plan austriaco, el gobernador del Banco de España ha comentado que "llevo bastante tiempo hablando de eso, tenemos un problema muy serio de gravísimo desempleo y unas instituciones laborales muy distintas al resto, y eso hay que cambiarlo", estimó, a la vez que prefirió no entrar a valorar la iniciativa del Gobierno en este sentido. En dicho plan, en el que el Gobierno español quiere adoptar rasgos de la economía austriaca para relanzar así su economía, pasa, según el Ejecutivo, por "incrementar la estabilidad en el empleo y fomentar una movilidad laboral más sana". El Gobierno entregó este lunes a las patronales y los sindicatos una nueva propuesta para la reforma del mercado laboral, estimando varios puntos. Por un lado, reducir “excepcionalmente” los costes de los contratos, en el que el Gobierno pide que estudien la posibilidad de aplicar "con carácter transitorio y excepcional" la exención de "una parte de los costes extintivos de los despidos colectivos y objetivos" a los nuevos contratos de fomento de la contratación indefinida (con una indemnización por despido de 33 días por año trabajado), abogando que no es un abaratamiento del despido, sino un "impulso a la contratación". Por otro lado, la reforma incluye fomentar el empleo juvenil, concentrándose en los jóvenes de 16 a 30 años con problemas especiales para buscar empleo. También incluye la iniciativa de articular un plan específico de formación para los jóvenes de 16 a 24 años que carecen de un título superior al de la Educación Secundaria o Formación Profesional, el colectivo "más fuertemente afectado por el desempleo". Los sindicatos (UGT y CC OO) y la oposición rechazan el "simulacro" del modelo austriaco. Mientras Rajoy denuncia que la propuesta es "vaga" e "incompleta" porque precariza las condiciones de trabajo, y es "inútil"; para el líder de los representantes de los trabajadores, Cándido Méndez, la apuesta que ha hecho el Ejecutivo por trasladar el llamado modelo austriaco a España, es un "simulacro" de este propio sistema. Su homólogo al frente de CC OO, Ignacio Fernández Toxo ha advertido de que imponer esta medida "sería una perversión del modelo que precariza las condiciones de trabajo".





