'CASO MARTA DEL CASTILLO'
El juez imputa a Miguel Carcaño los delitos de asesinato y violación
Por Alejandro Serrano
3 min
Sociedad13-04-2010
Carcaño, junto con su compinche (menor de edad) conocido como el 'Cuco', violaron, estrangularon y mataron a la joven por negarse ésta a darle un beso al asesino confeso. Mientras, su hermano mayor, Francisco Javier, la novia de éste, María García, y el joven Samuel Benítez, imputados por encubrimiento, han acudido personalmente a primera hora de la mañana a la sede del juzgado de Instrucción 4 de Sevilla.
El auto refleja que la joven se encontraba a las 17.30 horas del 24 de enero en su domicilio de la calle Argantonio chateando en el ordenador con una amiga, momento en el que llamó al porterillo electrónico Miguel, por lo que "accedió a salir a su encuentro y se lo comunicó a su madre aduciendo que tenía unas cosas que arreglar con él". Posteriormente relata, que ambos se marcharon del lugar en un ciclomotor, permaneciendo entre las 18.00 y las 19.00 horas en la plaza Santa María de Orgaz junto a varios amigos, entre ellos el 'Cuco', y quedando con éste en verse posteriormente en la vivienda de León XIII, donde a su llegada coincidieron ambos con el hermano del asesino confeso (Francisco Javier), que "no tardó en marcharse". Poco después, siempre según dichas fuentes, se incorporó a la reunión el menor, que junto a Miguel "consumió algunos combinados de ron y cigarrillos de hachís, alcanzando un estado de euforia y cierta desinhibición, sin perder nunca el pleno control de sus actos", y señala que, "en un momento dado, sentados los tres frente a la TV, Marta rechazó, apartando la cara, un beso que intentó darle Miguel, el cual, despechado, se levantó del sofá". Tras pedirle Marta que "no se enfadara", Carcaño, "encolerizado, asestó un primer puñetazo en la cara a la joven, que fue seguido por otros tantos golpes y puñetazos propinados por Miguel y el menor", mientras que, "acto seguido, guiados por el ánimo de acabar con su vida y atentar contra su indemnidad sexual, la llevaron al dormitorio de Miguel, le quitaron los calcetines, pantalones y bragas, la tumbaron por la fuerza sobre la cama y, para ahogar sus gritos, le introdujeron en la boca uno de los calcetines que le habían quitado". Estrangulada con un cable eléctrico En este punto, asegura que, "mientras el menor mantenía a Marta inmovilizada y la amenazaba con una navaja, Miguel" agredió sexualmente a la joven, tras lo cual ambos imputados intercambiaron los papeles, agregando que posteriormente "la bajaron al suelo y le ataron las manos a la espalda con cinta aislante por las muñecas, desenrollando un cable eléctrico tipo alargadera de la carcasa que lo cubría y rodeando con el cable el cuello de la menor, tirando de él con fuerza". El juez instructor añade que los agresores "lograron consumar el estrangulamiento tirando con fuerza del cable, hasta apreciar espasmos en una de las piernas y apagar cualquier signo de vida, no obstante lo cual decidieron cerciorarse del fallecimiento utilizando un tensiómetro de muñequera", tras lo cual "decidieron deshacerse del cuerpo y de las pruebas que pudieran incriminarles, para lo que pidieron ayuda al imputado Samuel Benítez, al cual telefonearon". De este modo, Samuel "decidió ayudar a sus amigos, para lo cual quedó con el 'Cuco' en el domicilio de éste último para recoger el vehículo propiedad de la madre del menor, que era del todo ajena a la situación", y, una vez en el piso de León XIII, "decidieron sacar el cuerpo de la menor utilizando para ello una silla de ruedas que había en la vivienda, coincidiendo, entrada ya la madrugada del día 25 de enero, con Francisco Javier y María García, que se había personado en la vivienda con la intención de estudiar en soledad". Tras ello, el juez hace un relato de las distintas versiones ofrecidas por Miguel en torno al paradero del cuerpo, afirmando que, "pese al tiempo transcurrido, y a pesar de ser conocedores de las erráticas versiones de Miguel y de Samuel", los restantes acusados tampoco han facilitado datos que permitan conocer el paradero del cuerpo. Tras esto, el juez considera que a Miguel se le podrían imputar hasta cinco delitos: dos delitos de agresión sexual, uno de asesinato, otro contra la integridad moral y otro de profanación de cadáveres, mientras que a los otros tres imputados se le podrían imputar un delito de encubrimiento, otra contra la integridad moral y un último de profanación de cadáveres, añadiendo a Francisco Javier un delito de amenazas condicionales.





