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INFORME DE LA OCDE

España, segundo país de la OCDE más afectado por la crisis después de Irlanda

Por Macarena RodríguezTiempo de lectura3 min
Economía10-03-2010

Además, pese a que el golpe inicial, medido en términos de caída del Producto Interior Bruto, fue inferior, el impacto a la larga en la economía española será bastante mayor al de sus socios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Según un informe que ha publicado hoy el organismo, Irlanda y España serán los mayores perjudicados por la crisis, ya que reducirá en 11,8 y 10,6 puntos el PIB potencial de ambos países.

En concreto, la OCDE calcula que el impacto de la crisis sobre el empleo restará a España un 8,4% de PIB potencial, mientras que un retroceso del 2,1% corresponde al efecto de la crisis sobre los costes de capital. Por contra en el conjunto de la OCDE el impacto sobre el empleo resta el 1,1% del crecimiento potencial, mientras que los costes de capital reducen un 2% esta magnitud. Asimismo, en el caso de España e Irlanda, la institución internacional, conocida como el 'Club de los países desarrollados', señala que el efecto negativo de la crisis sobre el empleo incluye una considerable reducción de la población activa como consecuencia del cambio en la tendencia de los flujos migratorios. "Existe una enorme diversidad del impacto esperado sobre el PIB potencial entre los países como reflejo de las diferencias parciales en las dimensiones del 'shock' y de las poíticas estructurales", apunta la institución, que, sin embargo, precisa que "aunque la crisis dejará a los países de la OCDE más pobres de lo que hubieran sido, el crecimiento no debería verse afectado a largo plazo por la crisis". En este sentido, la OCDE pronostica un impacto negativo del 2,4% para EEUU y del 2,9% para Reino Unido, mientras en el caso de Francia el retroceso será del 2,8% y del 3,9% en el caso del PIB potencial de Alemania. Por su parte la organización observa un efecto negativo del 4,1% sobre el PIB de Italia y del 3,6% sobre el de Grecia, mientras que en el caso de Portugal el impacto será del 2,7%. Por otro lado, la institución subraya en el informe que los países de la OCDE han evitado los principales errores estructurales cometidos en crisis anteriores, como el proteccionismo en los años 30 o las teorías laborales 'malthusianistas' de los años 70, mientras que la apuesta por medidas de impulso al I+D y al desarrollo de infraestructuras y el 'crecimiento verde' contribuirán a paliar los efectos a largo plazo de la crisis sobre la riqueza y el nivel de vida. El efecto del paro En ambos casos, ese bajón de la capacidad de crecimiento económico se deberá esencialmente al efecto de la pérdida de empleos, que recortará el PIB en 9,8 puntos en Irlanda y en 8,4 puntos en España, cuando la media ponderada en la OCDE será de 1,1 puntos. La organización señala que los efectos de la crisis sobre el empleo en Irlanda y España incluyen "una sustancial reducción de la fuerza de trabajo resultante principalmente" por un cambio de tendencia en la llegada de inmigrantes. Al margen de España e Irlanda, el impacto a largo plazo de la crisis también será superior a la media en países como Polonia (-4,5 puntos de PIB), Italia (-4,1 puntos), Alemania (-3,9), Holanda (-3,7), Bélgica (-3,7) y Grecia (-3,6%). Los países relativamente menos afectados serán Japón (-2,1 puntos de PIB a largo plazo), Estados Unidos (-2,4 puntos), Canadá (-2,4) y Nueva Zelanda (-2,4). "La crisis ha rebajado el nivel de vida y el empleo de forma duradera y, al mismo tiempo, ha puesto en peligro la sostenibilidad de las finanzas públicas en muchos países de la OCDE", constata el economista jefe de la OCDE, que apunta algunas de las líneas en las que habrá que actuar para atenuar la situación. A su juicio, el reto de hacer frente a los números rojos de las cuentas públicas requerirá una mayor eficiencia en el gasto, en especial en el campo de la educación y la sanidad, e impedir "amplios incrementos en la fiscalidad sobre el trabajo y el capital". En el caso de España, la OCDE ha reiterado su recomendación de realizar más reformas, en particular en la educación y en el mercado de trabajo, en la línea con las recomendaciones que desde 2005 le viene haciendo para elevar su potencial de crecimiento económico