PIRATERÍA
Un barco noruego, nueva víctima de los piratas somalíes
Por LaSemana.es
2 min
Internacional07-03-2010
Con la mejora del tiempo, comienza la temporada alta de los piratas. Los barcos que faenan en el Índico tienen que estar en alerta permanente para evitar un asalto. Tres buques españoles y dos franceses consiguieron escapar de un intento de secuestro en la mañana del viernes 5 de marzo. Sin embargo, un barco cisterna noruego no corrió la misma suerte.
Fue junto a la costa de Madagascar. Allí un grupo de piratas secuestró un buque cisterna noruego que transportaba combustible de Emiratos Árabes Unidos a Tanzania. El barco UBT Ocean lleva 21 tripulantes a bordo, la mayoría de origen birmano, y se dirige a aguas somalíes, aunque se ha perdido la pista de su posición. "El capitán del buque nos ha llamado de madrugada y nos ha dicho: tenemos piratas a bordo. Hemos perdido todo contacto con el barco muy poco tiempo después", afirmó el director de la empresa propietaria del barco Broevigtank, Svenn O. Pedersen que, además, explicó que el buque había escogido a propósito una ruta muy al sur de la zona en la que operan habitualmente los piratas para evitar un asalto. Los piratas somalíes hacen negocio entre febrero y abril que es cuando las condiciones meteorológicas facilitan los ataques. Aún así, últimamente el número de asaltos está aumentando porque los piratas han perfeccionado su técnica y cada vez atacan más lejos y con más armas. Por este motivo, los expertos piden mantener la alerta máxima en todo momento porque los corsarios salen a diario en busca de dinero. Varios barcos españoles y franceses fueron atacados la semana pasada, pero consiguieron escapar. Los españoles fueron Albacán, Intertuna II, que ya fue acosado hace unos meses, Artxanda e Intertuna III que avistó a los piratas y emprendió la huída. Por suerte, ninguno cayó en manos de los piratas y, de momento, no corren la misma suerte que los tripulantes del Alakrana, secuestrados 47 días el año pasado. Por su parte, dos navíos franceses, el buque oceanográfico Drennet y el atunero Trevignon, también sufrieron un intento de secuestro a 80 millas del lugar del ataque contra el Albacán, pero haciendo uso de sus armas consiguieron esquivarlos.





