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PACTO CONTRA LA CRISIS

Salgado, Blanco y Sebastián, encargados de hacer mejor a España

Por Rodrigo RomeroTiempo de lectura2 min
Economía20-02-2010

En las manos de tres ministros se alojará la posibilidad de volver a hacer a España un país productivo. Tres protagonistas de la vida política española que han permanecido junto a José Luis Rodríguez Zapatero en los momentos en que España ha descendido en el protagonismo económico del panorama internacional. Y por ello, es esa confianza depositada por parte del presidente del gobierno lo que se ha premiado a la hora de escoger a los representantes de esta comisión.

Elena Salgado sustituyó a Pedro Solbes al frente del Ministerio de Economía y Hacienda en abril de 2009 y es la principal promotora del plan E, conjunto de medidas que han tenido más pena que gloria. Por su fidelidad y constancia ha sido apremiada por Zapatero, ya que es más facil seguir con lo planeado que volver sobre los pasos de medidas de materia económica, y más cuando se ha tenido un congreso especial por la crisis a la vuelta de la esquina. Miguel Sebastián es el ministro de Industria, Turismo y Comercio; y un amigo íntimo del presidente. En en plano político de la primera legislatura socialista era prácticamente desconocido. Pero no en el plano intelectual. En 1987 empezó a dar clases en la Universidad Complutense de Madrid, que compaginó con su cargo como director del Servicio de Estudios del BBVA, que, en cierto modo, terminó lanzándole a la política. Le hizo el favor a Zapatero de presentarse a las elecciones por la alcaldía de Madrid, sabiendo que las perdería; y tras volver a las aulas, el 12 de abril de 2008 fue designado ministro, volviendo de nuevo al mundo político de donde anteriormente le habían expulsado. El tercer protagonista es, a modo de entender el gobierno socialista, la persona con más peso en la política del presidente leonés. Vicesecretario general del Partido Socialista y ministro de Fomento, muchos le ven ya como sucesor de Zapatero. Ha quitado todo el peso político a María Teresa Fernández De la Vega y todo el mundo le señala como el nuevo hombre fuerte del Gobierno o vicepresidente en la sombra. En medios políticos del Gobierno ha sorprendido que Zapatero haya designado una comisión anticrisis con los ministros de Fomento e Industria, y la vicepresidenta económica, y no haya incluido en ella al ministro de Trabajo, siendo como es su departamento el responsable de la gestión del principal problema derivado de esa crisis contra la que se pretende luchar: el paro. Tampoco está Cristina Garmendia, ministra de Ciencia e Innovación; que apuesta enérgicamente la Ley de Economía Sostenible que fomenta la I+D+i y ha hecho de España el primer país productor de energía eólica en el mundo. La razón fundamental que se da a este elección es que los elegidos "están llamados a negociar con los demás partidos porque, entre otras cosas, tienen en sus ministerios más cromos que cambiar al disponer de capacidad inversora, especialmente en Fomento". Sin embargo, más que la capacidad negociadora del gobierno, lo que se ha visto es la confianza que tiene el presidente dentro de su gabinete.