Discurso de la Unión
Barack Obama retoma sus propuestas socio-económicas

Obama saluda a los congresistas durante el discurso (FOTO: Casa Blanca/Pete Souza)
Por Victoria Sofía Wilches
3 min
Internacional28-01-2010
Obama ha dado un nuevo giro a su Gobierno tras su reciente derrota electoral y la pérdida de la mayoría en el Congreso. En su primer discurso sobre el Estado de la Unión desde que llegó a la Casa Blanca, Obama se ha mostrado solidario con la clase media americana, la más afectada por la crisis económica.
Además, el mandatario ha instado a los 535 miembros del legislativo a trabajar por una reforma sanitaria, el fomento del empleo, una mejora en el sistema educativo y el desarrollo de sistemas de energía renovable. Haciendo uso de su oratoria y buen sentido del humor, Obama se ha mostrado optimista y ha instado a todos los americanos a recuperar la confianza en el Gobierno y ha hecho énfasis en la recuperación económica, el freno al déficit fiscal y la generación de empleo. "Nunca he sido más optimista que esta noche sobre el futuro de América. A pesar de las dificultades, nuestra Unión es fuerte. No nos rendimos. No abandonamos. No dejamos que el miedo debilita nuestro espíritu. En esta nueva década es hora de que el pueblo americano tenga un Gobierno que iguale su decencia", afirmó. Uno de los primeros puntos en tocar en su discurso ha sido la ya conocida propuesta de congelar el gasto del estado durante los próximos tres años en programas diferentes a los de defensa, seguridad nacional, seguridad social y la educación. Esta medida contempla también una inversión millonaria especialmente en la educación, y seguridad social. Según ha explicado Obama, la idea es ahorrar unos 250 mil millones de dólares en la próxima década para tratar de meter en cintura un déficit de 1,35 billones de dólares. En esta misma línea ha anunciado recortes de impuestos para la clase media, así como el corte de subsidios y bonificaciones para las grandes empresas que han contribuido al paro. Además, para impulsar la economía y el empleo epor medio de las exportaciones en los próximos cinco años, el presidente estadounidense ha asegurado que trabajará con "aliados clave". "Buscaremos nuevos mercados de manera agresiva, como lo hace nuestra competencia. Si Estados Unidos se queda al margen mientras otros firman acuerdos comerciales, perderemos nuestra oportunidad de crear trabajos en casa” afirmó, antes de añadir que su Gobierno trabajará “por darle forma a un plan que abra los mercados globales y continuaremos fortaleciendo nuestras relaciones comerciales en Asia y con aliados clave como Corea del Sur, Panamá y Colombia". En una línea más liberal, Obama ha propuesto acabar con la polémica del 'no digas, no preguntes', que busca que la comunidad gay pueda servir abierta y libremente en las Fuerzas Armadas. Otro de los pilares del discurso del mandatario ha sido la reforma sanitaria para ampliar la cobertura médica y reducir el costo de las afiliaciones a la seguridad social. Dicha iniciativa sigue aún frenada en el Congreso, donde los demócratas no han encontrado aún los mecanismos legislativos para aprobarla ya que no goza de gran respaldo popular. Además ha instado a los pequeños y medianos empresarios a acoger la ley energética que ayude a combatir el cambio climático y les ha prometido entregar subsidios con el fin de fomentar el empleo. Uno de los grandes mensajes del presidente ha sido el de acabar con la rivalidad partidistas y ha pedido a los legisladores un "nuevo comienzo" de las relaciones entre demócratas y republicanos. "Lo que el pueblo norteamericano espera y lo que merece de nosotros, demócratas y republicanos, es que seamos capaces de trabajar juntos pese a nuestras diferencias" ha sentenciado. Aunque hizo menciones específicas sobre la guerra contra el terrorismo, Afganistán e Irak, en general los temas de política exterior fueron relegados a un segundo plano. Con estas nuevas bases en su gestión, Obama intentará retomar su programa presidencial y ha insistido en que las grandes propuestas con las que inició su mandato, la reforma educativa, la construcción de energías alternativas y la reforma sanitaria, seguirán vigentes, y para ello necesitará también recuperar la confianza y optimismo del pueblo norteamericano, aunque un buen síntoma ha sido el positivismo con que ha sido acogido su discurso.





