REFORMA FINANCIERA
Obama amenaza a los bancos: "Si quieren guerra, la tendrán"

Obama conversa con sus asesores en el Despacho Oval de la Casa Blanca (FOTO: White House/Pete Souza)
Por LaSemana.es
2 min
Economía21-01-2010
Que nadie le haga sombra ni cuestione al hombre más poderoso del mundo. Barack Obama no está dispuesto a dejarse amedrentar por los reyes del sistema capitalista y ha lanzado un duro ataque contra los bancos en forma de reforma financiera. El objetivo es limitar el tamaño de las grandes entidades y sus movimientos de dinero.
El presidente de Estados Unidos es consciente de que los cambios que pretende introducir no va a gustar nada a los grandes banqueros, puesto que restringe su capacidad de acción e incrementa el control sobre sus inversiones. Por eso, les ha pedido que traajen "juntos y no enfretrados" para sacar adelante la reforma. Si no lo hacen, piensa seguir adelante sin importarle las consecuencia: "Si quieren guerra, la tendrán". Las palabras de Obama representan toda una declaración de intenciones en un momento en el que su popularidad roza mínimos desde su llegada a la Casa Blanca hace exactamente un año. En este tiempo, el presidente de la primera potencia del mundo ha sufrido varios reveses que se han plasmado esta misma semana con la derrota electoral en el estado de Massachusetts, de tradición demócrata y que por primera vez en mucho tiempo ha pasado a manos de los republicanos. Las reticencias al plan de Obama también se han manifestado en los mercados. La bolsa de Wall Sreet cayó más de un dos por ciento el mismo día del anuncio presidencial y provocó un efecto dominó en los principales parqués del planeta. Sin embargo, la reforma que tiene en mente no está muy lejos de las ideas que anteriormente han planteado en la Unión Europea el francés Nicolas Sarkozy y la alemana Angela Merkel. Obama considera completamente inadecuado que algunos de los grandes bancos a los que hubo que rescatar con fondos públicos en 2007 hayan presentado unos beneficios multimillonarios al finalizar 2009. Es toda una incongruencia y así ha tratado de explicarlo a los ciudadanos para que entiendan el calado de su reforma: "Mi determinación a reformar el sistema se ve reforzado cuando veo un retorno a las viejas costumbres por parte de las empresas que luchan contra la reforma, y cuando veo beneficios récord en algunas de las mismas firmas que aseguran que no pueden prestar más dinero a las pequeñas empresas o mantener bajos los intereses de las tarjetas de crédito". Buen ejemplo de esto son los beneficios de 13.400 millones de dólares anuniados por Goldman Sachs, una entidad de gran calado en Estados Unidos. Mientras los ciudadanos siguen sufriendo las consecuencias de la crisis, muchos bancos parecen haber dejado atrás las dificultades pero siguen sin dar crédito a los clientes que lo solicitan. Por eso, Obama se ha prometido "recuperar hasta el último dólar del contribuyente", que en los dos últimos años vio como el Estado prestaba dinero a los bancos para evitar un colapso del sistema financiero y una quiebra de la economía mundial. Obama cree que estas mismas entidades se comportan ahora con "irresponsabilidad" al oponerse a una reforma que busca introducir más control y mayor seguridad sobre el sistema con el fin de evitar que vuelva a repetirse la situación de 2007.





