REFORMA FINANCIERA
Obama propone un plan protector para el futuro de la economía
Por Rocío Linares
2 min
Economía22-01-2010
Los gigantes de la banca minorarán su altura pero no caerán. Barack Obama se preocupa por el consumidor y la débil economía para evitar futuras crisis. Quiere vigilar desde cerca a las firmas clave para mantener el equilibrio y generar confianza en el sistema. “La cascada de errores”, según el presidente, hace resurgir una nueva idea de banca justa con la mirada puesta en el futuro.
La Reserva Federal intervendrá cuando salten las alarmas para evitar futuras crisis. Las entidades financieras clave para el equilibrio económico serán responsabilidad directa de este banco central. En este grupo se incluyen los instrumentos de inversión alternativa, hedge funds y las aseguradoras, que se encuentran bajo un régimen escasamente supervisado. Además, deberán registrarse en el regulador bursátil para evitar la manipulación. Desde la Casa Blanca se solicita un aumento de 2 billones de dólares al tope de deuda externa de modo que se prolonguen los préstamos estatales. Para Obama, “el libre mercado es el motor de la prosperidad” pero “la irresponsabilidad” y la avaricia por el “dinero fácil” obligan a hacer de perro guardián. La propuesta presentada desde la Casa Blanca está pendiente de su aprobación en el Congreso. En caso afirmativo, las negociaciones de carácter privado, llamadas proprietary trading, dejarán de enriquecer a los bancos. Será la primera vez que unas operaciones con cuentas propias o de clientes que no contribuyen a un beneficio equitativo son controladas. También evitará el beneficio propio de las entidades que posean bancos con la posesión de hedge funds o capitales privados. Los principales actores del plano financiero deberán participar con fondos propios en el mercado y queda propuesto el límite al desmesurado crecimiento de su cuota de mercado de pasivos. Para las firmas que insinúen riesgo aportarán una mayor inversión y además estarán bajo el punto de mira. Las Agencias de Rating se enfrentan a una regulación adicional para asegurar la transparencia en su trabajo y especifiquen en sus análisis los productos estructurados, como activos hipotecarios frente a los de deuda no estructurada, como son bonos corporativos. Como vigilante global, un Consejo de Reguladores presidido por el Tesoro estudiará de forma actualizada los riesgos del sistema financiero y evitará el efecto dominó en caso de quiebra. Para los consumidores, se creará una agencia que denuncie las prácticas abusivas contra estos agentes del mercado. Los negocios más rentables para muchos serán analizados. El presidente busca con este giro un trabajo igualado que se convierta en un proyecto común de competencia sin enfrentamiento.





