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TERREMOTO EN HAITÍ

Una réplica de 6,1 grados vuelve a sacudir la isla

Por Victoria Sofía WilchesTiempo de lectura3 min
Sociedad20-01-2010

Apenas amanecía en Haití este miércoles cuando una fuerte réplica de 6,1 grados en escala de Richter sacudió nuevamente la isla, derrumbando algunas de las pocas edificaciones que quedaban en pie y despertando la pesadilla de los haitianos. Cerca de las 6.00, medio día en España, una fuerte sacudida se sintió, haciendo que periodistas, huéspedes y empleados salieran de los hoteles. Aunque el seísmo duró pocos segundos, bastó para terminar de derribar algunas edificaciones en ruinas y tumbar otras que habían superado el terremoto de la semana pasada.

En la noche del martes algunas lloviznas se presentaron, provocando preocupación por las miles de personas que duermen en las calles, pero tras el temblor de esta mañana, la inquietud se ha volcado hacia el temor de que más personas mueran y que otras tantas queden atrapadas entre los escombros. Según el Instituto Geológico de Estados Unidos, USGS, el temblor de este miércoles tuvo epicentro a 9,9 kilómetros de profundidad y a 42 kilómetros al noroeste de Jacmel, y a 60 de Puerto Príncipe. El seísmo del 12 de enero, que registró su epicentro a 10 kilómetros de profundidad y a 15 kilómetros de Puerto príncipe, afectó fuertemente a los veinte municipios del departamento de Oeste, pero sobre todo a Carrefour, Grand Goave, Gressier, Léogane, Petit Goave y Puerto Príncipe y a los diez del departamento de Sureste, en especial, Jacmel. El terremoto hasta el momento ha causado por los menos 75.000 muertes, 250.000 personas han resultado heridas y cerca de 3 millones de damnificados, según los últimos dados de la Dirección de la Protección Civil, DCP, organismo dependiente del Ministerio del Interior. Joseph Jean Roveherau, jefe de Comunicación del primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive, ha dicho que el número de cuerpos recogidos en las calles hasta este miércoles oscila entre 75.000 y 80.000. "Las cifras son aproximadas, pero ése es nuestro cálculo. Somos conscientes de que aún se sacarán muchos cadáveres de los escombros y de que muchas familias han enterrado a sus muertos en sus jardines. Pero la inmensa mayoría de las víctimas yace en fosas comunes. No me pregunte cuántas fosas hay porque no lo sé", añadió. Aunque la cifra arrojada por Roveherau es inferior a la de 100.000 muertos que había estimado Bellerive, no incluye los cuerpos que aún permanecen enterrados bajo los escombros, ni los que las familias han enterrado en sus jardines. El gran temor es que tras el temblor de este miércoles la cifra supere los 100.000. Hay un problema de coordinación. Préval Este miércoles el presidente de Haití René Préval, ha recibido con optimismo la “rápida llegada” de la ayuda internacional, pero ha reconocido que su país "no está preparado para recibir" la ayuda y que efectivamente “hay un problema de coordinación”. Sin embargo el mandatario asegura que la tarea “importante” ahora es "coordinar la ayuda para saber en qué cantidades, cuándo y cómo hay que distribuirla". De igual forma, el primer ministro, Jean Max Bellerive ha asegurado que la entrega de ayudas a los damnificados se ha complicado porque "la administración no estaba en capacidad de poder trabajar" ya que los edificios del Estado están destruidos, y además el transporte se dificulta a las precarias condiciones de las vías terrestres y la escases de combustible, pero confía con optimismo que esta situación "pronto se va a normalizar" y se podrán agilizar las labores de entrega. El político haitiano ha aprovechado la ocasión para desmentirá la “violencia” que se había generado en torno al desespero por la entrega de las ayudas, y asegura que lo que han transmitido los medios internacionales no es cierto. Además Préval ha puesto fin a los rumores sobre la polémica por la llegada del personal militar norteamericano a la isla y ha asegurado que "No tenemos ningún problema ideológico para recibir la ayuda de los que tienen la capacidad y quieren ayudarnos", y en relación al aterrizaje de helicópteros de E.E.U.U. en el palacio presidencial ha precisado con un tono de serenidad que "si eso puede servir para salvar vidas, las consideraciones ideológicas deben dejar paso a la caridad".