Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS

La decisión de la Universidad de Sevilla socava la autoridad del profesor

Por Esteban del PozoTiempo de lectura2 min
Sociedad18-01-2010

El derecho de los universitarios sevillanos a terminar el examen a pesar de que le pillen copiando en el examen menoscaba la autoridad del profesor. La prohibición de expulsar del aula a los alumnos que estén haciendo trampa en una prueba, escenifica la falta de poder que tienen los maestros para hacer valer sus normas en sus asignaturas. La libertad de cátedra no parece ser un obstáculo para el centro público de la capital hispalense.

La falta de jerarquía de los docentes es algo que ya se viene denunciando tanto en el ámbito universitario como en el escolar. En el segundo es quizá dónde se ha hecho más hincapié y se le ha responsabilizado de la crisis de valores de la juventud y las revueltas que ha provocado contra otras autoridades como son la policía, como en las fiestas de Pozuelo, o las familiares, como la chica que denunció a su padre por sacarle de un botellón a la fuerza. Este debate es precisamente uno de los puntos clave para el posible pacto por la educación entre el PP y el PSOE. Según la Secretaría General del PP, María Dolores de Cospedal, la reforma tendría que recuperar los valores del “respeto” al profesorado y el valor de la cultura del “esfuerzo”. Este argumento nació de la idea de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de dotar de mayor autoridad al profesor. Aguirre decidió considerar a los maestros como autoridad pública. Esto significa que los docentes alcanzarían el rango de los inspectores de sanidad y educación, además tendrían presunción de veracidad y cualquier agresión o intento de ella sería inmediatamente un delito. Precisamente éste es uno de los aspectos que más valoran los profesores, el principio de veracidad que se presupone a todas las autoridades públicas y que subrayaría el poder del maestro dentro de su aula. Un ejemplo de ello es lo que sucedió en el colegio Loyola de Palacio, situado en el Ensanche de Vallecas. Tras agredir a la directora, el padre en cuestión se sometió a un juicio rápido y ha quedado en libertad con cargos y con una orden de alejamiento. El juez del caso tomó estas medidas cautelares en virtud del artículo 544 bis del Código Penal. Además, le prohibido al presunto agresor comunicarse, por cualquier medio o método, con los denunciantes, según informó el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.