RALLIES
El campeón empieza con fuerza en Irlanda
Por LaSemana.es
3 min
Deportes01-02-2009
Sébastien Loeb empezó el año igual que ha acabado las últimas cinco temporadas: con un dominio absoluto. El galo no tuvo rival en las carreteras de Irlanda y consiguió su victoria número 48 en el Mundial. Su compañero de equipo, Daniel Sordo, supo contener a un Mikko Hirvonen muy irregular para amarrar la segunda plaza. El primer rally de la temporada dejó claro que los únicos dos equipos oficiales que quedan en el campeonato, Citroën y Ford, están muy por encima del resto.
Loeb mandó en la general desde la primera jornada en Irlanda, aunque la dura climatología propició algunos problemas a los pilotos en los primeros tramos que volvieron la prueba un poco loca. En esas, dos jóvenes pilotos, Jari-Matti Latvala y Urmo Aava, que debutaba en el equipo Stobart Ford, acertaron al montar gomas de lluvia extrema y se sucedieron en el liderato al comienzo. Pero quedaba mucho rally, y a partir del segundo tramo Loeb empezó a imponer su hegemonía. Fue el mejor en las cinco siguientes especiales y vio cómo Latvala y Aava debían abandonar tras sufrir problemas mecánicos. Ello lo aprovechaba también un seguro Sordo, que se alzaba al segundo lugar. Mikko Hirvonen, muy irregular, era tercero, muy lejos de poder inquietar a Loeb. Más atrás se sitúan el noruego Henning Solberg, que espera un fallo de los de delante para subirse al podio, y el zimbabuense Conrad Rautenbach, integrante del nuevo equipo Citroën Junior. La segunda jornada siguió por los mismos derroteros. Loeb no dio su brazo a torcer y ni Sordo ni Hirvonen fueron capaces de inquietarle lo más mínimo. La lluvia volvió a tener protagonismo, aunque no tanto como el francés, que volvió a imponerse en cinco tramos de seis disputados. Sólo bajó el ritmo cuando, a mitad de día, se dio cuenta de que su ventaja era muy holgada y que los que venían por detrás se lo estaban tomando con calma ante las condiciones adversas de la pista. Así, acabó el día con más de un minuto de ventaja sobre Sordo, y más de dos sobre Hirvonen, que seguía tercero. El español fue el único capaz de aguantar el ritmo del francés, al que incluso superó en el cuarto tramo, aunque al igual que su compañero tuvo problemas tras calar el motor en una curva. Hirvonen, en tanto, tuvo problemas en la dirección en la primera parte del día, con lo que se tuvo que retirar antes de tiempo de la batalla que se prometía con Sordo por la segunda plaza. Latvala marcó buenos tiempos, aunque ya lejos de los puntos. Cuarto seguía Solberg, con el primer Ford de Stobart, mientras que de los integrantes del nuevo equipo Citroën Junior el mejor era Chris Atkinson, quinto pese al accidente que sufrió en la primera etapa. Sus compañeros Sébastien Ogier y Conrad Rautenbach perdieron mucho tiempo tras sufrir sendas salidas de pista. El último día fue un paseo triunfal para Loeb, que sólo tuvo que dedicarse a gestionar su ventaja. El galo logró así su segunda victoria en las carreteras irlandesas, tras la de 2007, y la número 48 de su carrera. El campeón no arriesgó, intentando evitar un accidente. Todo lo contrario que Hirvonen, que salió al ataque para, al menos, quitarle a Sordo el segundo puesto y con ello sumar unos puntos valiosos en la lucha por el título. Pero el español tenía mucha renta y sólo tuvo que arriesgar lo justo para mantener las distancias. La cuarta plaza final fue para Henning Solberg, que fue el mejor piloto de Stobart y superó tras un intenso duelo a Atkinson. El australiano tuvo que conformarse con el quinto puesto, por delante de Ogier. El británico Matthew Wilson y Khalid Al Qassimi, de Emiratos Árabes, completaron los puntos. El primer rally de la temporada dejó patente que la diferencia entre los Citroën y Ford oficiales y los demás es abismal. La marcha de los demás equipos oficiales ha dejado un vacío que será muy difícil de llenar y la temporada se presenta como un mano a mano entre las dos grandes marcas.





