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VELA

El ¬Alinghi¬ retiene la Copa América

Por Jesús RosellTiempo de lectura2 min
Deportes03-07-2007

El Alinghi retuvo el título de la Copa América después de vencer en la séptima regata de la final al desafiante Team New Zealand, vencedor en 1999de la Jarra de las Cien Guineas. En el duelo, al mejor de nueve regatas, el equipo suizo se benefició de una penalización a su rival para sumar el quinto triunfo y proclamarse campeón.

Con la emoción típica de una etapa decisiva se afrontó el duelo entre los dos rivales. En la presalida, el velero neocelandés dejó claro que se jugaba todo y arriesgó al máximo. El liderato de la carrera se alternaba. Los escasos metros de distancia entre los aspirantes alternaba el primer puesto. La estrategia del Alinghi era acorralar a los neocelandeses fuera del límite izquierdo del campo de regatas (laylane) para virar y encarar a boya, pero la habilidad del patrón kiwi hizo que salieran airosos. Así, poco a poco, el NZL-92 fue tomando ventaja. El tramo de empopada –con el viento a favor– se inició con unos 50 metros de diferencia, pero un error en la maniobra de izada hizo que el spinnaker del buque helvético tuviera dificultades para mantenerse hinchado, una circunstancia que no desperdiciaron los desafiantes Todo ello antes de llegar a la puerta de sotavento, ya con 14 segundos de ventaja sobre el equipo europeo. El Alinghi obligó a Dean Barker, que mantenía su nave a una eslora –unos 25 metros– de ventaja, a hacer una virada de control, lo que dio pie a tramo de cruces calcado al de la primera ceñida –tramo de viento a favor–, con los neocelandeses defendiendo su ventaja y los suizos tratando de sacar provecho por la derecha. Y lo consiguieron. Aunque navegaban por detrás, estaban a la derecha de su rival y con preferencia de paso a la hora de remontar la baliza. Hasta cien metros de ventaja lograron los suizos con respecto a su rival, lo que aseguraba prácticamente la victoria, pero la rotura del tangón –uno de los apoyos del spinnaker– creó momentos de incertidumbre. Más aún cuando los neocelandeses neutralizaron la diferencia, adelantaron al Alinghi y soñaron con la victoria. Pero aún tenían que cumplir la penalización –hacer dar al barco una vuelta sobre sí mismo– y los suizos se rehicieron para afrontar la llegada con mayor velocidad y un solo segundo de ventaja. La victoria recaía, por tanto, en manos de los hombres del magnate Ernesto Bertarelli, que volvía a tocar la Jarra de las Cien Guineas. La final de la Copa América fue la más igualada en mucho tiempo. La calidad de ambos equipos hizo que las victorias se alternaran. El Team New Zealand se mostraba fuerte pese al cansancio acumulado. El defensor suizo no quiso ser menos y comenzó su recital de estrategias y maniobras imposibles en la segunda regata de la final. Así pues, la victoria permite al Alinghi elegir dónde quiere disputar la próxima edición de la Copa América. Valencia vuelve a ser favorita, pero no hay nada decidido.