JUEGOS DEL MEDITERRÁNEO
España, tercera potencia europea
Por David del Olmo
2 min
Deportes15-09-2001
En lo deportivo, al margen de la supresión de la ceremonia de clausura, Francia e Italia, por este orden, encabezaron el medallero final, por delante de España. La expedición española consiguió 102 medallas, todo un hito en la historia de sus participaciones en esta competición. Con la excepción del boxeo y el voleibol, España obtuvo alguna medalla en todos los deportes.
España se mantuvo como el líder del medallero de esta XIV edición de los Juegos del Mediterráneo durante gran parte de la competición. En concreto, ocho de los trece días. Todo ello gracias a la regularidad, ya que, con la excepción de dos deportes, voleibol y boxeo, consiguió alguna medalla en cada una de las disciplinas. Finalmente fue Italia la selección que más medallas consiguió, con un total de 139, aunque Francia encabezó el medallero pues obtuvo más medallas de oro. España concluyó por detrás de ambas, con lo que demostró que la tercera posición es todavía su techo en esta competición, nacida en el año 1951. Los Juegos se vieron marcados por la ausencia de la mayor parte de las figuras de relevancia internacional, algo habitual pues es el año siguiente a los Juegos Olímpicos. En la delegación española que acudió a Túnez, con todo, había grandes nombres como los atletas Manuel Martínez, Antonio Jiménez o Conchi Montaner, los nadadores David Ortega, Laura Roca y Nina Zhivanevskaia o la gimnasta Sara Moro. El fútbol fue el único deporte sin representación española. La natación, con 22 metales; el atletismo, con 15, y la halterofilia fueron los puntos fuertes de la participación española. La lucha y la petanca, nuevos en el programa de los Juegos del Mediterráneo, también ayudaron a España a sumar metales y estar entre los mejores países. Un total de 102 medallas rubricaron la mejor participación española en la historia de esta competición: 33 de oro, 25 de plata y 44 de bronce. El saldo de España en estos Juegos es excelente, lo que refleja el trabajo de promoción de y patrocinio que supone el plan ADO (de ayuda al deporte olímpico), aunque también es cierto que España debe dar aún un salto cualitativo para pelear por encabezar el medallero también en las grandes competiciones. España tendrá ocasión de refrendar ese trabajo en otras competiciones, pero también en los próximos Juegos Mediterráneos, que se celebrarán dentro de cuatro años en Almería.





