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ANÁLISIS DE ESPAÑA

¿Algún periodista en la sala?

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura2 min
España11-12-2017

Del último show protagonizado por Guardiola a cuenta de su lazo amarillo los únicos que no estuvieron en su lugar fueron los periodistas británicos. Del entrenador del City ya se conocía su adhesión al independentismo y actúo en perfecta sintonía dentro de los márgenes habituales, entre el victimismo y el mito. Lo que no se conocía era la falta de reflejos de los colegas ingleses. La prensa local se está acostumbrando a asistir a estos mítines del de Sampedor en calidad de espectadores y no tanto como periodistas. Tras el referéndum ilegal de octubre, las lágrimas místicas de Guardiola corrieron por una pobre chica a la que la Policía represora española le había roto todos sus dedos. Luego se demostró que aquello no era más que otra de las fake news con las que el independentismo buscó la atención internacional.    

Cabe preguntarse si hemos tendido a sobrevalorar a los compañeros británicos. Queda ahora en cuestión su fama de trabajar con agudeza el noble recurso de la repregunta cuando el protagonista incurre en algún renuncio o mentira manifiesta. Hubiese estado bien que algún compañero presente en la sala de prensa posterior al derbi de Manchester hubiese levantado la mano para preguntarle a Guardiola, por ejemplo, si ha pedido ya disculpas a la Policía española por haberse hecho eco de una mentira para criticarla gravemente. O qué hay de injusto en una decisión -la de mantener a los Jordis en prisión- adoptada por dos jueces diferentes, avalada por la Fiscalía en el marco de una investigación judicial. Estaría bien, además, que alguien le preguntase si no cree que los derechos humanos deberían ser respetados en Qatar, satrapía del golfo que le llena los bolsillos.

La mayoría de los profesionales del fútbol prefiere no mojarse, como Piqué: "no voy a contestar aquí si soy independentista o no. Perdería la mitad de mis seguidores". Pero hay algunos precedentes. En 1997 la UEFA multó con 2.000 francos suizos al delantero del Liverpool Robbie Fowler por apoyar con una camiseta a 500 estibadores despedidos en su ciudad. La Federación española sancionó con 3.000 euros al sevillista Kanouté por mostrar una camiseta que decía "Palestina". Si ahora Guardiola ha incumplido algún artículo por lucir el lazo amarillo, que se le sancione como a los demás. Al igual que en Cataluña, lo que se debate aquí es la igualdad de todos ante el reglamento. Pero que no se olviden de preguntarle, entre otras cosas, cómo marcha la recuperación de aquella joven tan brutalmente agredida por la España franquista el 1-0.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio