Análisis de deportes
La grandeza del baloncesto

Por Javier Birlanga
1 min
Deportes10-03-2014
Apenas 72 horas después de que los Lakers fueran humillados en casa ante sus vecinos, fueron capaces de imponerse ante uno de los favoritos al título final. El deporte no deja de asombrar a los aficionados, y en este caso, el baloncesto ha dado otro ejemplo de grandeza. La madrugada del jueves al viernes debió ser realmente dura para los hinchas de los Lakers, e increíblemente larga para los jugadores. Cada canasta de los Clippers caía como un jarro de agua fría sobre los deportistas, poco habituados a ese tipo de situaciones en el Staples Center. Las caras de los jugadores eran un poema, Mike D'Antoni no sabía donde meterse, estrellas de Hollywood como Jack Nickolson estaban encolerizados en las gradas, y los aficionados no daban crédito a lo que veían. Seguramente, durante el trayecto a la cancha muchos pensarían en la victoria, otros tantos en la derrota, pero ninguno jamás previó tal hecatombe. La debacle era un hecho. Se pedía la cabeza de D'Antoni en algunos medios, e incluso una auténtica revolución angelina en cuanto a los traspasos. Pero ahí fue cuando apareció el Dios del Deporte para volver a sacar la sonrisa a los aficionados púrpuras. Tres días después, los Lakers volvieron al lugar del crimen, pero esta vez su defensa les salvó de la cárcel. Aunque sin duda, el abogado defensor se vistió de atacante, y con nombre propio. Jodie Meeks anotó 42 puntos ante un Staples Center alucinado. Los Lakers vencieron al mejor de la NBA hasta el momento por 114-110. Así son las cosas del deporte. Nunca puedes dar nada por seguro, siempre te sorprenden. Un día obtienes tu mayor derrota de la historia y tres días después ganas en el mismo lugar a los Oklahoma City Thunder de Kevin Durant. Es la grandeza del baloncesto.
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Javier Birlanga
Director de Deportes de LaSemana.es
Graduado en Periodismo por la UFV
Redactor de Deportes en Cadena SER
He trabado en MARCA y Radio Marca






