Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ANÁLISIS DE CULTURA

Mito vs. talento

Fotografía

Por Marta G. BrunoTiempo de lectura2 min
Cultura20-11-2013

El batallón de glorias españolas viajan unidas a Estados Unidos para situar nuestros dominios culturales en lo más alto del podio. Desde los Príncipes de Asturias hasta Antonio Banderas recorren el país para subrayar que España como el buen vino mejora con los años –aunque más de uno estará en desacuerdo-, y es por esto que el talento ibérico del malagueño se merece la Medalla de Oro del Queen Sofia Spanish Institute, con el orgullo de ser premiado por la mismísima Reina de España. España trata de recuperar los lazos que unieron ambos países en el pasado, rotos por muchos muertos. Hoy hace frío y no queda otra que recuperarlos a través de la cultura y la Marca España. ¿Pero qué buscan los estadounidenses en la cultura española? Sería bueno preguntarse por qué siempre emigra el talento cortado por el mismo patrón: tez morena y sensualismo propio del español más tradicional versus el talento en la interpretación. ¿Es una leyenda urbana o todavía los hay que creen que Méjico es nuestro vecino? ¿eso conociendo la profunda dimensión hispánica del país, apoyado en acontecimientos como la llegada de Juan Ponce de León a Florida o la de Cristóbal Colón, etc.? Estados Unidos. Un país que se mantiene, o trata de hacerlo, erguido como the best way of life, aunque los datos lo sitúen ahora mismo como un gigante en la cuerda floja. Hoy rememora otros tiempos, aquellos años en los que era el hermano que imitar. Han pasado 50 años del asesinato de uno de los presidentes más carismáticos de toda su historia, el ejemplo del discurso político frente a un Nixon somnífero. Hay quienes opinan que el segundo por la radio resultaba más convincente. Pero la telegenia puede más. Y las frases cortas y redactadas con una finalidad, convencer a la clase media, son muy poderosas. John F. Kennedy, el presidente convertido en mito. La muerte cristaliza el pasado. ¿Sería hoy por hoy un presidente tan aclamado por los ciudadanos como entonces? La respuesta afirmativa pende de un hilo. Hoy frente al discurso pueden no sólo los hechos, sino la velocidad con la que se transmite la letra pequeña del presidente. ¿Es la infidelidad impropia de un presidente? ¿saldrían hoy a la luz sus flirteos, obligándole a dimitir en el peor de los casos? ¿Era su visión de la familia un croma preparado? ¿y si saliera a la luz la parte oscura de sus políticas? sólo la imaginación queda para saberlo. Y nosotros, aunque no queramos aceptarlo, queremos seguir pareciéndonos al país donde hubo un tiempo en el que el mismo 25º presidente William McKinley declaró firme que "a diferencia de cualquier otra nación, aquí gobierna el pueblo".

Fotografía de Marta G. Bruno

Marta G. Bruno

Directora de Cultura de LaSemana.es

Licenciada en Periodismo

Estudio Ciencias Políticas

Trabajo en 13TV

Antes en Intereconomía TV, La Razón y Europa Press