Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ANÁLISIS DE ESPAÑA

Mucho esfuerzo a cambio de poco

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura2 min
España18-11-2013

Que Rajoy siga presumiendo de que tras dos años de gestión al frente del Gobierno ya nadie le pregunta por el rescate es como sacar pecho porque el equipo rival te meta cinco goles en lugar de diez. El resultado sigue siendo una severa derrota. Cuando una abrumadora mayoría de votantes concedió al PP aquella mayoría absoluta lo hizo para mucho más que dejar de encajar goles. Le eligió para ganar el partido a la crisis. Y dos años después toca hacer balance, claro que sí. Toca ver quién ha puesto más carne el asador y a cambio de qué. Toca analizar si tanto esfuerzo ha merecido la pena. A día de hoy la única gran esperanza son esos indicadores que dicen que al año que viene España crecerá en torno a un 1%. Términos macroeconómicos que habrá que ver cómo se traducen en la realidad de la calle. Mientras tanto el desempleo sigue sin recuperarse. De los pocos nuevos contratos hay demasiada precariedad y menos de carácter indefinido. Se hizo una reforma laboral cocinada con los grandes empresarios que abarata y facilita el despido. Una máquina de hacer parados de larga duración especialmente para aquellas personas que rondan los 50 años y a las que un despido ahora sitúa ante la perspectiva más que probable de no volver a trabajar. Qué decir de los jóvenes. Mientras tanto los bancos –que sí han mejorado su situación gracias a todos- siguen sin dar crédito. Se sigue sin ayudar a las pequeñas y medianas empresas que en teoría iban a ser las grandes beneficiadas de la reforma. En España hoy los ciudadanos pagan más impuestos que nunca y a cambio reciben del Estado menos que nunca. Bajan los salarios, suben las tasas universitarias, ya se verá la Sanidad si se cumplen los planes de algunas administraciones. El conflicto de las basuras de Madrid y el modo en el que los poderes públicos se han lavado las manos durante días es un aviso de los riesgos que supone la externalización de servicios para los ciudadanos. El Gobierno de Rajoy no ha llevado a cabo el adelgazamiento de la sobredimensionada Administración. Qué decir de la regeneración democrática más allá de aquella Ley de Transparencia que el Ejecutivo convierte en papel mojado tras cada novedad del caso Bárcenas. Hay quien proclama que dos años todavía es pronto. Que no será hasta 2015 cuando se empezarán a notar en la calle estas medidas. Habrá tiempo para comprobarlo, juzgarlo y elogiarlo. De momento son razonables las dudas acerca de si esa recuperación en términos macroeconómicos repercutirá en la gente o si en realidad se están sentando las bases de una mayor desigualdad. Es razonable preguntarse si todo este esfuerzo se verá recompensado o si habrá que conformarse con ver cómo los que nunca sufrieron la crisis dicen a quienes sí la sufrieron que ese 1% les dice que ellos ya han salido de su "crisis".

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio