Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

SIN CONCESIONES

Dos años con Rajoy

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura3 min
Opinión19-11-2013

A unos les habrán parecido interminables y a otros fugaces. Estos dos años de mayoría absoluta de Mariano Rajoy no dejan indiferente a nadie. Aunque al presidente del Gobierno le gusta pasar desapercibido no lo ha conseguido. Las circunstancias económicas son tan dramáticas que es imposible disimular el protagonismo. Malo es el líder que renuncia al liderazgo, aunque Rajoy es de los que piensa que hay muchas formas de dirigir y no todas pasan por ejercer la autoridad. Para mandar no es necesario ser autoritario, sino ganarse la confianza de los demás. Rajoy es de los que prefiere la lealtad al carisma y eso se nota en su forma de ser y por supuesto en su forma de gobernar. Estos dos años de Rajoy pasarán a la historia por la subida del impuesto del IRPF nada más pisar La Moncloa, por los seis millones de parados, por los recortes en sanidad y educación, por el rescate bancario, por el incremento del IVA, por los papeles de Bárcenas, por la pantalla de plasma, por la prima de riesgo y por las meteduras de pata del ministro Wert, entre otros episodios negros para el Ejecutivo. En dos años al Partido Popular ha afrontado más problemas que alegrías pero sigue al frente de todas las encuestas electorales y permanece inalterable en sus propósitos gracias al regalo que recibió en las urnas justo hace dos años y que ahora conmemora. La mayoría absoluta de Rajoy es el salvavidas que aún le mantiene a flote y le mantendrá inasequible al desaliento los dos años que restan de legislatura. Para España la mayoría absoluta de Rajoy ha sido un bálsamo de estabilidad política y un freno a las presiones intervencionistas de la Unión Europea. Sin la mayoría absoluta, Bruselas habría impuesto el rescate completo del país al estilo de Grecia o Portugal. Sin la mayoría absoluta, España habría perdido la soberanía nacional y con ella muchos de los derechos inherentes al Estado de bienestar. Sin mayoría absoluta, el desafío independentista de Artur Mas habría sido una bomba de relojería lista para estallar por los aires la estabilidad del país. La mayoría absoluta del PP parece el mayor de todos los males pero en verdad es la medicina primera para España. Así como el rodillo de Aznar en 2000 resultó perjudicial para los intereses nacionales, el que ahora tiene en sus manos Rajoy es un instrumento útil para el bien común. Sin embargo, a partir de ahora adquiere otra relevancia y otro significado. Rajoy debe empezar a utilizar la mayoría absoluta para beneficiar a los ciudadanos y recuperar el respaldo social perdido. Puede hacerlo sin problemas ahora que el rescate ya no es una amenaza y el fin de la crisis se vislumbra al final del túnel, como sostiene el propio presidente del Gobierno. Ha cumplido dos años de mayoría absoluta, interminables para unos y fugaces para otros. Pero los más importantes comienzan ahora, que es cuando realmente hay que enderezar la economía, resolver el problema del paro y acabar de una vez por todas con la crisis. Si lo hace, la mayoría electoral del PP tendrá continuidad. Si no, será un paréntesis entre dos ciclos socialistas. En las manos de Rajoy y su disposición a gobernar para la calle, en vez de para los mercados, está la clave.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito