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ANÁLISIS DE CULTURA

Lasalle se vuelca en la marca España

Fotografía

Por Marta García BrunoTiempo de lectura2 min
Cultura26-12-2011

Que nadie se confunda. En la décima legislatura, Cultura ya no andará sola, sino que compartirá paredes con otras competencias, pero su nuevo coordinador no dejará que nuestro mayor legado se pierda entre reformas. La regulación de la red no caerá en saco roto. La guerra a la piratería es la patata caliente que el Partido Popular hereda y que aún tiene largo camino por recorrer. La batuta de esta travesía por el desierto la lleva el sociólogo José Ignacio Wert, pero será José María Lasalle el que se emplee a fondo como secretario de Estado de Cultura. El primero luchará en este ámbito por las buenas o por las malas. Lasalle está más abierto al diálogo. ¿Cómo quedará la historia? La experiencia de legislaturas anteriores dejan un sabor amargo. Por eso ahora las líneas serán mucho más tajantes. Tres son las patas del programa de acción: cultura exterior, mecenazgo y el tortuoso asunto de la propiedad intelectual donde, a juicio del nuevo ministro, quedan demasiados vacíos legales. Lo primero significa potenciar la marca España fuera de nuestras fronteras y en cooperación con el Ministerio de Exteriores. Objetivo: que Cultura crezca en concepto de PIB. Hoy el impacto es del 4 por ciento, la intención es llegar al 12 por ciento, o lo que es lo mismo, el peso cultural en Estados Unidos. Y no será por recursos físicos. En un segundo orden de cosas, el ministerio abogará porque la gestión de los recursos para esta cartera, que comparte presupuesto con Educación y Deportes, sea lo más eficaz posible. Como asegura Wert, la palabra “subvención” no desaparecerá por completo del programa de la Secretaría, pero no será un derroche continuo, como hemos visto día sí, día también, dedicado a actividades que, para ser francos, se lo podían haber ahorrado. Lo que tiene que quedar claro es que Cultura no puede ser una competencia que sólo sirva para generar polémica, ni forma parte de la ideología del Partido Popular y Socialista. Nos pertenece a todos y todos la usamos para nuestro disfrute. Es una pena que se haya convertido en lo que es hoy, una caja registradora sin stop.

Fotografía de Marta García Bruno