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SIN CONCESIONES

Hipocresía fiscal

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura3 min
Opinión19-09-2011

No tengo un patrimonio de 700.000 euros. Mi casa está muy lejos de los 300.000 de valor catastral. Así que no tendré que pagar el nuevo Impuesto de Patrimonio. Sin embargo, me siento estafado por la reciente decisión del Gobierno de Zapatero. Se trata de una nueva rectificación, una de las muchas que ha debido acometer como consecuencia de su nefasta gestión económica. Fue Zapatero quien suprimió el impuesto cuando las cosas iban bien. Ahora, ahogado por el agujero del derroche y el déficit desbocado, se ve obligado a recuperarlo con los argumentos más demagógicos que se le ocurren. Tanto el Gobierno como el candidato Rubalcaba hablan de que paguen más quienes más tienen. Estaría completamente de acuerdo si de verdad fuera así, pero no lo es. Las mayores fortunas del país no pagarán el Impuesto de Patrimonio porque sus posesiones están camufladas en empresas y sociedades especiales. A esos, los verdaderos ricos, no les suben los impuestos. Para colmo, el PSOE presume de que ya les subió las retenciones al principio de su mandato hasta el 21%. Repito: hasta el 21%. Hay millones de modestos asalariados que sufren retenciones fiscales en sus pagas mensuales por encima de esa cifra. Basta con mirar la nómima de muchos trabajadores para comprobar que el mordisco del IRPF llega en muchos casos al 22%, 23%, 24%, 25% o 26%. Eso sin ser ricos. La demagogia se plasma especialmente cuando el debate se plantea en términos de solidaridad fiscal. El Gobierno sabe que tiene formas mucho mejores y más efectivas de incrementar la recaudación entre los que más tienen o más ganan. Pero no lo hace. Recupera el Impuesto de Patrimonio pero sólo un poco. Así contenta a las clases bajas pero no molesta demasiado a las altas. A los ricos y poderosos, directamente ni les afecta. El PSOE presume con esta medida de solidaridad fiscal pero los afectados apenas pagarán mil euros al año. Si realmente tienen dinero, podrían aportar mucho más en estos tiempos. Ocurre, casualmente, que entre los afectados por el Impuesto de Patrimonio está el propio Rubalcaba. Luego es de suponer que él es el primer interesado en que el nuevo impuesto tenga un efecto moderado sobre sus posesiones. El PP de Mariano Rajoy también adolece de una hipocresía fiscal similar a la de su adversario. Rechaza el reestablecimiento del Impuesto de Patrimonio para no enfadar a los empresarios pero se queja con la boca pequeña para no perder votos entre las clases menos pudientes. Un dirigente popular me reconocía en privado hace pocos días que el futuro Gobierno de Rajoy no eliminará el nuevo Impuesto de Patrimonio, aunque ahora lo esté criticando. Asegura que no lo hará porque, con un déficit descontrolado, cualquier ingreso para las arcas públicas será bienvenido. ¿Cabe mayor hipocresía? Así que el PP emprenderá una reforma fiscal sin suprimir impuestos. Subirá unos y bajará otros. Será un reajuste global para ayudar a las empresas a crear empleo. El fin último es extraordinario pero el retoque impositivo que haga Rajoy si llega a La Moncloa debería partir del principio de justicia social. Deben pagar más quienes más tienen. También deben pagar más las compañías que acometen despidos o jubilaciones anticipadas, especialmente cuando -como Telefónica- obtienen beneficios multimillonarios. Hay que ayudar a las clases medias, a los autónomos y a las pequeñas empresas que aglutinan el 80% de los empleos que existen en España. Es posible bajar los impuestos a las empresas si crean puestos de trabajo, pero al mismo tiempo pueden incrementarse las retenciones a los sueldos más altos y a los patrimonios más grandes. No es incompatible y eso no provoca directamente más paro. Rajoy corre el riesgo de bajar exclusivamente la presión fiscal a las clases altas con el argumento de que deben promover la inversión. Si lo hace, sería una estafa para la mayoría de la sociedad. Pocos lo entenderían y muchos menos estarían de acuerdo.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito