ANÁLISIS DE ESPAÑA
¿Para qué sirve el 15M?

Por Alejandro Requeijo
2 min
España20-06-2011
El 15M ya no es sólo la expresión de un cabreo espontáneo que durante un mes acampó en la Puerta del Sol de Madrid y en decenas de plazas españolas. Hubo quien pensó que moriría tras las elecciones del 22M. Sin embargo un mes después decenas de miles de personas -en su mayoría jóvenes- han vuelto a salir a las calles para escribir otro capítulo de su corta pero decidida historia. En estos días han habido errores. La bisoñez, el oportunismo y una organización muy difusa basada en la autogestión ha llevado a escenas un tanto estrambóticas. Se creó una Comisión de Espiritualidad como si esto tuviese algo que ver con regenarar la democracia. Qué decir de amedrentar a Gallardón por las fiestas del orgullo gay. Cada vez es más común la infiltración de algunas banderas y símbolos de ideologías que en este movimiento, en principio, sobraban. Y la maldita violencia, especialmente en Barcelona. Alguien debería hacerse mirar la tendencia de algunas minorías que en esa ciudad siempre convierten en altercados cualquier aglomeración, ya sea una victoria del Barça o la llamada de este movimiento pacífico. Esos sí que sobran. Si el 15M fue la presentación, el 19J es ya la consolidación. Las decenas de miles de personas que están tomando las calles en cada convocatoria pueden no ser tantas si se comparan con manifestaciones de la Historia reciente (No a la guerra, víctimas de ETA, 11-M...), pero ahí está ya la marca que va calando gota a gota en la actividad diaria de políticos y ciudadanos, conscientes de las sobradas razones para indignarse. Muchos de los que se dieron cita en las plazas el 19J tenían poca idea de lo que era el llamado pacto del euro. Pero allí estaban, movidos por una idea de cambio que ya conocen y les identifica. A la que ya otorgan credibilidad suficiente como para moverse del sofá o aparcar el botellón. Y hay quien osa a pedir a estos muchachos soluciones, cuando ni sus políticos son capaces de encontrarlas. La gente común bastante tiene con sufrir sus errores. Por eso ahora toca salir a la calle para gritar "¡Basta!" o recordar que "Violencia también es cobrar 600 euros". Los escépticos o los incrédulos que echen un vistazo a algunas de las últimas propuestas de los partidos políticos: El Congreso y el Senado han aprobado suprimir algunos privilegios de sus parlamentarios o la posibilidad de conocer sus bienes. Se ha abierto el debate del exceso de coches oficiales y se reducirán. Ya no hay político que a la hora de proponer de cara al futuro no eche un vistazo a las exigencias de los 'indignados'. ¿Alguien cree que estos pasos se hubiesen generado si la gente hubiese permanecido en sus casas? Pues para esto sirve el 15M. Y sólo ha pasado un mes.
Seguir a @Alex_Requeijo

Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio






