ANÁLISIS DE SOCIEDAD
La cuenta atrás

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad29-11-2010
Es difícil de entender a esas personas que se pasan los días quejándose porque no es fin de semana. Para ellas es como si de cada siete cinco días no fuesen importantes. Hay quienes los queman, tan tranquilos, deseosos de que sea viernes, sin pararse a pensar en que uno puede enamorarse, morir, encontrar el trabajo de su vida en lunes, martes, miércoles... Que no es poco. Cuando uno establece una cuenta atrás significa, es obvio, que el "día D" es muy importante. Las novias, por ejemplo, siempre lo dicen. Preparan el supuesto día más importante de su vida con meses de antelación para que luego pase en un suspiro. Y el día de después, que suele asomarse por eso de las costumbres sociales al abismo del arranque de la semana, puede venir acompañado de una pequeña depresión: ya pasó el día más feliz. ¿Y ahora qué? Ocurre también con quienes no tienen trabajo. Ansían conseguir un empleo mientras otros millones se quejan por tener que madrugar o dedicarse a levantar el país. El hombre es, como suelen decir los abuelos, del género tonto. Ahora, por ejemplo, ha comenzado la cuenta atrás para la Navidad. Muchos aseguran que no les gustan estas fiestas, pero otros tantos luchamos por mantener vivo ese espíritu que nos empuja a hacernos más pequeños de alma. A los que no tengan ninguna excusa para alegrarse -que ya es raro- siempre les quedará el consuelo de que este año con la Nochebuena comienza el fin de semana. De momento habrá que ir haciendo desaparecer los chocolates de este calendario de Adviento que acaba de nacer en la cocina de muchos hogares. En cuatro semanas, pese a quien le pese, tendremos a un Niño en brazos. Y con él vendrá la alegría, la esperanza y ¿por qué no? la fe. La fe que conduce al hombre a la verdadera felicidad, tenga o no trabajo, o sea lunes y haya o no que madrugar para enamorarse, encontrar trabajo o morirse. Éso sí, con una buena sonrisa y el alma tan tranquila.
Seguir a @AlmudenaHPerez

Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






