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El guión

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura3 min
Opinión15-11-2010

Es pedagógico, teórico-práctico y va al fondo de la cuestión. Es El Guión, de Robert McKee, una manual en el que este genial profesor sintetiza los secretos con los que aprender el desarrollo intrínseco de un guión cinematográfico. Al enseñarnos cómo es la narración desde dentro aprendemos no sólo las claves para elaborar un buen guión, sino a comprender mejor el cine que vemos. El libro es pedagógico no sólo porque está escrito con sencillez y porque enseña bien el oficio, sino porque interpela a toda la humanidad del lector: “El diseño de la historia dará testimonio de la madurez y la visión interna del guinista, su conocimiento de la sociedad, de la naturaleza y el corazón humano. La narrativa exige tanto una imaginación vívida como un poderoso pensamiento analítico”. Es teórico-práctico porque fundamenta la teoría que sostiene las técnicas que nos enseña, de forma que nos invita no sólo a comprender y dominar una serie de recursos, sino a tener presente el sentido último que los fundamenta e inspira. “¿Por qué dedicamos una parte tan grande de nuestra vida a las historias? Porque, como dice el crítico Kenneth Burke, las historias nos aprovisionan para la vida. […] La narrativa mala y falsa se ve obligada a sustituir la sustancia con espectáculo, la verdad con trucos. […] Cuando una sociedad experimenta de forma repetida pseudohistorias brillantes y vacuas, degenera”. Va al fondo de la cuestión porque plantea cada asunto en los estratos más superficiales… y en los más profundos. Por ejemplo: cuando analiza el declive del actual cine de Hollywood, lo hace sin exageraciones. Presenta las evidencias que manifiestan la crisis creativa, las pone en relación con el modo en que se enseña (y se aprende) a elaborar guiones y finalmente llega a las causas últimas: “El motivo final del declive de la narración es muy profundo. Los valores, las cargas positivas y negativas de la vida, son el alma de nuestro arte. […] pero nuestra era ha ido cayendo progresivamente en el cinismo moral y ético […] Esta erosión de los valores ha venido acompañada de la correspondiente erosión de la narración. Al contrario de lo que ocurría con los escritores del pasado, no podemos suponer nada”. Ahora bien, lejos de caer en el derrotismo, McKee nos presenta las claves (que son técnicas, pero mucho más que técnicas) para recuperar el arte de contar buenas historias. Y su curriculum le avala. Entre las películas y series escritas, dirigidas o producidas por alumnos de McKee encontramos Batman forever, La bella y la bestia, Cheers, El cliente, El color púrpura, El cazador, El hombre elefante, Erin Brockovich, Un pez llamado Wanda, Fraiser, Friends, Fraiser, Gandhi, El show de Truman… y muchas otras tan notables como éstas. Todas ellas, sin ninguna duda, buenas creaciones que nos permiten acercarnos a esa misteriosa zona donde la vida se ensancha.

Fotografía de Álvaro Abellán

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Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach