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SIN CONCESIONES

De González a Otegi

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión15-11-2010

Siempre he admirado a las víctimas del terrorismo por su capacidad para perdonar y olvidar el odio lógico que provoca la muerte violenta de un familiar querido. Lo difícil es mantener la serenidad y reclamar justicia para los asesinos. En España nunca han aplicado el ojo por ojo y diente por diente y tenemos que dar gracias porque la ira descontrolada es la que en otros países ha convertido el terrorismo en un conflicto internacional que ha exigido soluciones pactadas entre dos partes. Aquí no hay bandos diferentes, sólo existe una banda criminal que ha asesinado de forma cruel a casi un millar de personas en cuatro decadas. A las víctimas del terrorismo, que nunca han hecho nada malo y sólo han sufrido desgracias personales, se las critica y pone en duda por reclamar Justicia. En lo único que son inflexibles es en que el Estado no debe ceder al chantaje terrorista y no debe pagar recompensa a los violentos por dejar de matar. Parece mentira que algunos quieran silenciarlas porque su testimonio esta repleto de verdades y porque resulta incómodo para quienes cambian de estrategia contra ETA por conveniencia política o interes personal. El mejor ejemplo de ese desvarío son las declaraciones de Felipe González en las que casi reconocía haber estado al frente de la guerra sucia contra la banda que aplicó su gobierno en la decada de los ochenta. Ahora le defienden los mismos que sostienen que sólo vale la ley para acabar con el terrorismo, por el mero hecho de pertenecer al mismo partido político. Da pena ver a un terrorista como Arnaldo Otegi defendido en la Audiencia Nacional por un socialista como Jesús Eguiguren. Como no van a enfadarse las víctimas del terrorismo cuando contemplan a un supuesto demócrata ponerse del lado de los terroristas y cuando presume de ser amigo de terroristas sanguinarios como Josu Ternera. Da pena y preocupación, mucha preocupación, observar que algunos demócratas están más cerca de los verdugos que de las víctimas. Y Zapatero mientras tanto guarda silencio o mira para otro lado porque carece de gallardia para aplicar aquello que dice o decir aquello que piensa. Negoció con ETA cuando le convenía y luego cambió de estrategia por miedo a perder las elecciones generales. Las únicas coherentes son las víctimas del terrorismo a pesar de que sus deseos interiores podrían ser muy distintos de lo que marca la ley. Se conforman con Justicia y eso es mucho para quien ha visto morir asesinado a un familiar.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito